José Luque, presidente de Aehcos Málaga

José Luque, presidente de Aehcos Málaga

Entrevista en El Debate

José Luque, el hotelero malagueño que escribió a Pedro Sánchez: «Caen las reservas un 25 % y nos ignora»

El presidente de la patronal hotelera malagueña imploró por carta al presidente del Gobierno que tomara medidas urgentes por la desconexión del AVE

El Debate entrevista a José Luque, presidente de la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos), después de que la patronal enviara una carta al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, alertando de la crítica situación que atraviesa el sector turístico malagueño por la desconexión ferroviaria con Madrid.

Las pérdidas estimadas superan los 300 millones de euros, con caídas de reservas que en algunos segmentos alcanzan el 30 %, y el empleo ya empieza a resentirse: entre 800 y 1.200 trabajadores podrían ver retrasada su contratación para la campaña de Semana Santa si la normalidad no regresa antes de esa fecha.

–En su carta al presidente Sánchez, Aehcos cifraba las pérdidas en más de 300 millones de euros y una caída de reservas que en algunos segmentos alcanza el 30 %. A pocos días de que termine el primer trimestre, ¿puede confirmar si esas cifras se han mantenido, han empeorado o, por el contrario, el sector está logrando amortiguar el golpe gracias al viajero internacional que sigue llegando por aire?

–Aehcos siente una importante preocupación respecto a la situación de la actual desconexión ferroviaria con la ciudad de Málaga y, en concreto, de que prácticamente desde la fecha del 18 de enero, en la que se produjo el desgraciado accidente de Adamus, el sector hotelero está notando una importante ralentización en lo que son los ritmos de demanda del sector hotelero de la provincia de Málaga. Este descenso en la demanda se produce bajo tres vertientes distintas.

La primera es la afectación en la capital. Se estima entre un 20 y un 25 % de reducción de demanda, prácticamente desde ese 18 de enero y ya prácticamente hasta la segunda decena del mes de abril, con una reducción en reservas en comparación con el año anterior, de un 20-25 %. Luego, también la segunda vertiente es lo que está ocurriendo en el interior de la provincia, en los establecimientos de alojamiento turístico, llámense las zonas de Ronda, Antequera, Guadalhorce y Axarquía, donde estamos notando un descenso de entre un 18 y un 20 % respecto al año anterior.

Y la otra situación son los establecimientos situados en el litoral de la provincia, donde la afectación está siendo entre un 20-25 % y un 18 % por debajo de los ritmos de demanda que tuvimos el año pasado. Esto es menor en el litoral, obviamente, porque allí la demanda es mayor de un turismo de procedencia internacional y donde prácticamente las llegadas a destino suelen ser a través del aeropuerto de Málaga.

El total de esta afectación en reservas, teniendo en cuenta que la normalidad en la alta velocidad no se producirá prácticamente hasta el 23 de marzo, según ha anunciado ADIF, supone una media de entre un 20 y un 22 % que se traduce en una estimación de reducción de ingresos para el sector hotelero de alrededor de 300 millones de euros, desglosados en unos 245 millones en reservas procedentes del turismo nacional y unos 55 millones en reservas procedentes del turismo internacional. Esto tiene también sus consecuencias en la contratación habitual previa a la Semana Santa, con un retraso de más o menos entre 800 y 1.200 trabajadores.

–El subdelegado del Gobierno en Málaga, Javier Salas, calificó las estimaciones del sector como «cifras de barra de bar». ¿Cómo recibe el colectivo al que representa ese tipo de declaraciones cuando, según sus datos, hay establecimientos que reportan caídas de hasta el 40 % en las reservas para Semana Santa? ¿Han recibido alguna llamada o muestra de interés por parte del Gobierno central después de esa carta?

–La situación de la Semana Santa en cuanto a ocupación es todavía pronto para determinar los niveles que se estiman que pueda haber, sobre todo teniendo en cuenta lo que pueda afectar el tiempo atmosférico durante esas jornadas habitualmente vacacionales para el turismo nacional. En cuanto a la respuesta del Gobierno, lo que trasladamos en nuestra carta es la preocupación real de un sector que aporta el 25 % del PIB provincial. No hemos recibido una llamada formal después de esa misiva, más allá del respaldo que sí nos han mostrado instituciones locales como el Ayuntamiento o la Diputación. Lo que esperamos es que se tomen en serio unos datos que hemos elaborado con rigor y que reflejan la realidad de nuestros establecimientos.

Inicio de la carta dirigida a Pedro Sánchez

Inicio de la carta dirigida a Pedro Sánchez

–Adif anunció que el servicio directo no se restablecerá, al menos, hasta el 23 de marzo. Usted mismo ha expresado su temor a que puedan anunciarse nuevos retrasos, como ha ocurrido en las últimas semanas. ¿Qué sensación le transmite la evolución de las obras sobre el terreno? Los empresarios malagueños, ¿confían en esa fecha o dan por hecho que la Semana Santa llegará sin AVE?

–Entendemos que la situación de la reconexión de la alta velocidad, de momento prorrogada hasta el 23 de marzo, es posible que tengamos una tercera prórroga, como ya se ha comunicado en situaciones anteriores, y esto afectará en una medida mayor a los datos que ahora mismo estamos dando de estimación de afectación en cuanto a la economía en reservas y en cuanto a los niveles de contratación. Es decir, si se vuelve a prorrogar la conexión en la normalidad que venía produciéndose con anterioridad al 18 de enero, la afectación será inclusive mayor. Estamos preocupados en el sector hotelero por esta situación y, sobre todo, nos preocupa también que no solo habrá muchos servicios que no se puedan abrir de cara a la Semana Santa si esta situación continúa.

–Diversos informes señalan que el talud de Álora lleva arrastrando problemas de inestabilidad geotécnica desde hace más de veinte años, con movimientos detectados ya en 2004 y actuaciones de emergencia en 2019 que no resolvieron el problema de fondo. Sabiendo ahora que Adif ha puesto en marcha una obra integral de 4,7 millones de euros con un plazo de 13 meses, ¿cree que se actuó con la diligencia debida para evitar llegar a esta situación o considera que hubo una dejación de funciones que ahora paga el sector turístico?

–No vamos a entrar a valorar la gestión técnica de unas obras que competen a Adif y al Ministerio de Transportes. Lo que sí le digo es que, como malagueño y como representante del sector turístico, me duele que se haya llegado a esta situación con un problema que, según se está conociendo ahora, venía de lejos. Lo que paga el sector turístico no es solo esta crisis de conexión, sino también la imagen de un destino que siempre ha apostado por la calidad y la fiabilidad. No es admisible que por una cuestión que arrastra décadas de problemas estructurales, hoy estemos hablando de 300 millones en pérdidas y de trabajadores que no saben si serán contratados para Semana Santa.

Segunda parte de la carta

Segunda parte de la carta

–En su carta al presidente, Aehcos advertía de que otros destinos del Mediterráneo están aprovechando esta precariedad para captar turistas que tradicionalmente elegían Málaga. ¿Puede poner nombre a esos destinos? ¿Están percibiendo ya una fuga de viajeros o el daño, de momento, es más una amenaza que una realidad consumada?

–Respecto al asunto del conflicto internacional o el conflicto de Irán con Estados Unidos e Israel, es un tema que nos preocupa más probablemente a largo plazo. Sí es cierto que aquí va a haber una afectación en el turismo de lujo o en el turismo de turistas procedentes de países del Medio Oriente, es decir, de Catar, Arabia Saudita y de otros países como son los Emiratos Árabes. Y este conflicto puede generar una retracción en las reservas de turismo de alto poder adquisitivo, que afecten a ciertos destinos que suelen ser los habituales en lo que es la demanda de este tipo de turistas.

Nos preocupan también las conexiones con mercados lejanos, dado que muchos de estos países, inclusive Turquía, actúan de enlace con conexiones directas de avión con la provincia de Málaga, procedentes de turistas del Lejano Oriente. También es obvio que puede afectar al turismo de Estados Unidos en la medida en la que existan diferencias de posturas entre los distintos gobiernos. Pero esto ya se está notando a nivel económico, de que el aumento de los carburantes puede generar un aumento en el coste de los suministros energéticos y las materias primas, e inclusive tendrá su afectación en la inflación. Este tipo de consecuencias tendrán una mayor repercusión en la medida en que el conflicto perdure o se extienda en el tiempo.

–El puente aéreo Málaga-Madrid está saturado y los precios se han disparado. ¿Están los touroperadores y los organizadores de congresos comprendiendo esta situación excepcional o, por el contrario, están reorientando sus eventos hacia otros puntos de la geografía española que sí mantienen una conexión fiable con la capital?

–Esto también entendemos que está afectando algo a los grandes eventos que se suceden en la provincia y, como decía, ya prácticamente lo estamos notando hasta la segunda decena de abril. La saturación del puente aéreo y el encarecimiento de los billetes están provocando que muchos organizadores de congresos y touroperadores empiecen a mirar con otros ojos destinos alternativos que no tienen estos problemas de conexión. Nos tememos que, si esto se prolonga, la fuga de eventos pueda ser un hecho consumado y no solo una amenaza.

–Más allá de la urgencia inmediata de recuperar la conexión para Semana Santa, en su misiva subyace una preocupación de fondo: la pérdida de confianza en un medio de transporte que hasta ahora era sinónimo de calidad y fiabilidad. ¿Cree que la marca «Málaga» como destino puede quedar tocada a medio plazo aunque el AVE vuelva a funcionar con normalidad?

–Como decía, esto puede afectar a las contrataciones de los trabajadores del sector que habitualmente contrata para el refuerzo de los servicios de Semana Santa, la temporada media y la futura temporada alta. Con lo cual, prevemos un posible retraso en esas contrataciones, con su afectación en el empleo de la provincia. Y sí, la marca Málaga como destino puede quedar tocada. Hemos construido durante años una imagen de fiabilidad, de calidad, de destino que funciona. Incidentes como este, y sobre todo la forma en que se gestiona, con prórrogas continuas y falta de información clara, erosionan esa confianza. Recuperar la conexión es urgente, pero recuperar la confianza llevará mucho más tiempo.

–Finalmente, ¿qué respuesta concreta esperaban recibir de Moncloa cuando decidieron enviar esa carta? ¿Se han reunido con algún responsable del Ministerio de Transportes o se han sentido escuchados por alguien del Gobierno central, más allá del respaldo que sí han mostrado instituciones locales como el Ayuntamiento o la Diputación?

–Lo que esperábamos era una llamada, una reunión, una muestra de que el Gobierno central es consciente de la gravedad del problema. No pedimos soluciones mágicas, pedimos diálogo, información veraz y, sobre todo, que se pongan todos los medios para que esto no vuelva a ocurrir. De momento, no nos hemos reunido con ningún responsable del Ministerio de Transportes. El respaldo del Ayuntamiento y la Diputación es constante, y se lo agradecemos, pero quien tiene la competencia en esta infraestructura es el Gobierno de España. A día de hoy, no nos hemos sentido escuchados por el Gobierno central.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas