300 personas, de las cuales 50 son niños, desalojados y sin alternativa habitacional
Málaga
Desalojo masivo en Manilva: 62 familias son desahuciadas entre gritos, desmayos y fuerte despliegue policial
El macrodesahucio de la calle Sarmiento se ejecuta con un despliegue de más de 20 vehículos de la Guardia Civil mientras los vecinos denuncian que fueron «timados» con contratos de alquiler con derecho a compra por un fondo de inversión
La comitiva judicial llegó a primera hora de la mañana del lunes 24 de marzo. Detrás, un amplio dispositivo de la Guardia Civil con más de veinte vehículos entre furgonetas y todoterrenos que blindaron el perímetro de la calle Sarmiento en Manilva (Málaga). Los vecinos, que llevaban más de una década resistiendo, sabían que esta vez no habría marcha atrás. El desahucio de las 62 familias de la urbanización Sol y Golf se consumaba con la tensión contenida de quien ve cómo se derrumba todo lo construido.
Laura Constanza, madre de dos hijas de 3 y 15 años, vivió en primera persona el momento más duro. «Estaban por reventar la puerta y yo estaba esperando a que golpearan porque iba a abrir, no quería que me sacaran a la fuerza», relata. «Pero ni siquiera han golpeado, le dieron un porrazo. Dije, por favor, que hay niños». Tras un tenso forcejeo que duró horas, las familias salieron por su propio pie. «Nos dijeron que salíamos o que nos sacaban a palos, que era decisión nuestra».
Denuncia de timo
Las 62 familias llegaron a estas viviendas hace más de diez años. El inmueble, que entonces estaba en ruinas, lo recibieron «sin luz, sin agua, sin ventanas, sin puertas». Ellos mismos lo restauraron, convencidos de que firmaban un contrato de alquiler con opción a compra que les garantizaría quedarse. «Nos las dieron sin luces, sin agua, sin ventanas, sin puertas y nosotros las restauramos», cuenta María, una de las vecinas afectadas.
Pero el destino les jugó una mala pasada. La promotora original había dejado la deuda impagada, y el bloque fue a subasta. En 2023, un fondo de inversión, la sociedad SPV REOCO 3 SLU, se hizo con las 62 viviendas por una cantidad irrisoria por cada una. El fondo, según denuncian los vecinos, no reconoció los contratos originales y comenzó inmediatamente el proceso de desalojo.
Fuerte despliegue policial
Durante cuatro horas, los vecinos resistieron en el interior mientras la Guardia Civil aguardaba fuera. Según testigos, una mujer, pendiente de una operación de corazón prevista para este miércoles, sufrió un desmayo y tuvo que ser evacuada en ambulancia. Hubo gritos, ataques de ansiedad y un ambiente que los vecinos califican de «insoportable». La representante de Podemos Málaga, Micaela Jiménez, calificó el operativo de «desproporcionado».
Una vez consumado el desalojo, los vecinos caminaron hasta el Ayuntamiento de Manilva. Allí esperaban encontrarse con el alcalde, Mario Jiménez, pero el regidor no apareció. Desde el consistorio tampoco se habilitó ninguna alternativa habitacional. «Dicen que no es un lugar digno para vivir pero la calle sí, porque mis hijas van a dormir en la calle hoy», se lamentaba Laura Constanza mientras sostenía las bolsas con sus pertenencias.
300 personas en la calle, 50 de ellas niños
Las cifras del drama son demoledoras. Según los colectivos sociales, alrededor de 300 personas se han quedado sin hogar, de las cuales cerca de 50 son menores de edad. La portavoz de la plataforma 'Un techo por derecho', Rosa Galindo, denunció que el Ayuntamiento no cumplió con la promesa de facilitar alojamiento temporal en un hostal para las familias que se quedaban en la calle.
Las familias, que durante años habían pagado pequeñas cuotas de alquiler mientras rehabilitaban las viviendas, sostienen que se sienten víctimas de un «engaño». «Nos quieren echar de nuestras viviendas aun con un contrato con derecho a compra», insisten. «Han sido timados», repiten los activistas que los han acompañado durante meses de movilizaciones.
La Junta de Andalucía, por su parte, ha asegurado que está pendiente de las familias pero que espera un informe de vulnerabilidad que debe elaborar el Ayuntamiento para tomar decisiones. Los vecinos, sin embargo, no tienen tiempo. Mientras los políticos cruzan acusaciones, ellos han pasado la noche sin saber dónde dormir, en una de las provincias con mayor presión turística y especulativa de España.
Habilitado un pabellón para acogerles
El alcalde de la localidad, Mario Jiménez, tiene previsto reunirse con las familias afectadas para buscar una solución rápida a la alternativa habitacional. Justo después del desahucio, los desalojados se manifestaron frente a las puertas del ayuntamiento para exigir al regidor una respuesta rápida.