Operarios de limpieza en Málaga realizando su labor

Operarios de limpieza en Málaga realizando su laborLipasam

Málaga vigilará con tecnología y decenas de ‘ojos’ la limpieza diaria en la ciudad

Un contrato de 517.000 euros medirá la suciedad calle a calle durante dos años sin que la empresa municipal conozca las rutas de control

El Ayuntamiento de Málaga vuelve a confiar en una empresa externa para que ponga nota a la limpieza de sus calles. Y es que Limasam acaba de activar el concurso para contratar un sistema de inspección permanente que recorrerá la ciudad los 365 días del año, salvo el 1 de enero y el 25 de diciembre, con el objetivo de medir con precisión quirúrgica cómo de limpia está la ciudad a ojos de los vecinos.

El contrato, valorado en 517.064,19 euros con IVA incluido, tendrá una duración inicial de dos años y una posible prórroga de 12 meses más. Las empresas interesadas tienen de plazo hasta el 27 de abril para presentar sus ofertas. La compañía adjudicataria deberá registrar incidencias geolocalizadas, convertirlas en índices de calidad y, lo más llamativo, hacerlo sin que Limasam conozca el plan detallado de cada jornada.

Un ojo crítico que no avisa

La idea es clara: que la foto que se tome de la calle sea lo más objetiva posible. Por eso, la empresa municipal no sabrá por dónde pasará el inspector externo cada día. Cada punto de la ciudad deberá ser revisado al menos una vez cada 14 días, alternando horarios y días para que el patrón de observación no se convierta en una rutina predecible.

Lo cierto es que el nivel de detalle que persiguen los pliegos es casi obsesivo. Los equipos de inspección tendrán que registrar desde la presencia de orines y malos olores hasta colillas, papeles, restos vegetales, muebles abandonados, plásticos, vidrios e incluso animales muertos. Todo ello georreferenciado con coordenadas exactas, fecha y hora.

Más allá de la basura visible

Pero la mirada del inspector no se quedará solo en el suelo. También evaluará el estado de los contenedores y papeleras, los residuos en zonas ajardinadas y parques infantiles, el pavimento, las señales verticales, los grafitis y hasta los problemas vinculados a las terrazas de los bares. El pliego incluso anima a los licitadores a proponer variables adicionales que puedan resultar relevantes.

Toda esa información se captará mediante aplicaciones específicas instaladas en móviles o tabletas. La empresa ganadora deberá habilitar una plataforma a la que Limasam pueda acceder en tiempo real y, más adelante, integrar esa base de datos con el sistema de gestión municipal. No valdrá con recopilar datos en bruto: el adjudicatario tendrá que transformarlos en índices de calidad con distintos niveles de agregación: ciudad, distritos, barrios y calles concretas.

La voz del vecino entra en la ecuación

Una de las grandes novedades del sistema es la obligación de cruzar los datos de las inspecciones con las quejas ciudadanas. Según establece el pliego, cada mes Limasam facilitará un fichero con las reclamaciones clasificadas por distrito, barrio y tipo de incidencia. La empresa externa deberá correlacionar esa información con los índices de limpieza para explicar si la percepción vecinal coincide con la realidad de las inspecciones.

Entre los indicadores que deberá generar la concesionaria figura un índice global de calidad «a ojos del ciudadano», junto a otros que permitan separar qué parte de las carencias corresponde a Limasam, a parques y jardines o a otros elementos del viario urbano. Y es que el objetivo es disponer de una evaluación continua del estado de la limpieza, con independencia de que lo observado sea o no competencia directa de la empresa municipal.

Informes exprés y análisis predictivo

Cada 28 días, la firma adjudicataria tendrá que entregar un archivo en Excel con todos los datos georreferenciados recabados, así como informes técnicos con resultados, tendencias y comparativas. Pero no quedará ahí la cosa. La empresa también estará obligada a preparar informes monográficos sobre aspectos concretos y reportes «exprés» de lo sucedido en las últimas 24 horas cuando Limasam lo solicite.

Periódicamente, el adjudicatario tendrá que exponer los resultados ante la dirección de la empresa municipal y, si se le requiere, ante otras áreas del Ayuntamiento implicadas en la percepción de la limpieza, como parques y jardines o mantenimiento urbano. A partir de esa lectura conjunta, la firma deberá proponer ajustes en las frecuencias de los servicios, tratamientos específicos según la época del año y análisis predictivos sobre los problemas que pueden aparecer en los meses siguientes.

Málaga, que cuenta con un amplio operativo de limpieza que incluye barrido manual, mecánico, fregado de aceras y baldeo, entre otros servicios, busca así afinar la mirada sobre sus calles. La capital, que recuperó la gestión directa de la limpieza tras años de modelo mixto, apuesta ahora por un sistema de control externo que promete poner nota a su propia gestión. El plazo para que las empresas presenten sus ofertas expira el 27 de abril.

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