Cartas Pokémon
Málaga
La Policía descubre a narcos que aprovechan el filón de las cartas Pokémon para blanquear dinero en Marbella
Descubren a una banda que blanqueaba dinero del narco en Marbella con la compra de estos objetos de coleccionista, que son todo un caramelo para el mercado negro
La Policía Nacional ha detenido en Marbella a una persona durante una operación que ha permitido descubrir un grupo criminal que blanqueaba dinero del narcotráfico con la compra de cartas Pokémon. Sus integrantes fueron localizados y detenidos en Suecia, pero residían en Marbella.
Según ha adelantado el diario Sur, la organización ofrecía estos conocidos cromos de criaturas ficticias de colores como vía para limpiar dinero de negocios ilícitos e inversión segura, dado el valor que adquieren en el mundo del coleccionismo, que aumenta con el paso de los años.
Los investigadores del Grupo de Respuesta Especial contra el Crimen Organizado (GRECO) de la Policía Nacional en la Costa del Sol detectaron la presencia de varios integrantes de esta banda asentados en Marbella.
Averiguaron que algunos de ellos estaban relacionados con el narcotráfico y acciones violentas en su país de origen, Suecia, mientras que otros miembros se dedicaban al blanqueo, por lo que, en colaboración con autoridades nórdicas, se organizó una redada simultaneada en ambos países.
Así las cosas, en una de las viviendas inspeccionadas localizaron un álbum con cartas Pokémon presuntamente destinadas a blanquear dinero procedente del crimen organizado.
Se trata de una de las tendencias más nostálgicas del mercado del coleccionismo internacional: productos de entretenimiento infantil de los años 90 y principios de los 2000 convertidos en activos cada vez más cotizados. Su valor depende de factores como la escasez, estado de conservación, demanda o la marca.
Pokémon supuso un fenómeno cultural de alcance global que marcó a toda una generación y no fue solo un videojuego, sino una franquicia dirigida a niños y adolescentes de la época, ya que a aquello le siguieron una serie de televisión, películas, juguetes y las cartas coleccionables.
Algunas ediciones de estas cartas se imprimieron en tiradas limitadas, lo que ha originado que, décadas después, las menos habituales en buenas condiciones alcancen grandes cantidades en el comercio de segunda mano. Son todo un caramelo para el mercado negro.
En torno a Pokémon existe un mundo de empresas que certifican el estado de las cartas, subastas internacionales y plataformas especializadas para seguir la evolución de su cotización y facilitar la compraventa.
La moda del coleccionismo
El fenómeno forma parte de una tendencia más amplia que afecta a otros objetos vinculados a la cultura popular, como videojuegos antiguos, zapatillas de edición limitada o cromos deportivos antiguos. La saga de Pokémon desempolvó el ritual de abrir sobres, intercambiar cartas y buscar los ejemplares más raros y se han revalorizado con el auge de las redes sociales.
Aquellos niños y adolescentes que jugaban con Pokémon son actualmente una generación con poder adquisitivo que, a diferencia de las anteriores, no muestra reticencias a pagar por recuperar objetos asociados a su infancia.
De hecho, una carta Pokémon alcanzó los 13,5 millones de euros en una subasta organizada por Goldin Auctions tras una puja que se prolongó durante 42 días. Era una carta extraordinariamente rara, de la que apenas se produjeron unas 40 unidades en todo el mundo a finales de los años 90.