12 vecinos, 12 apóstoles en Iznate
Semana Santa 2026
Málaga guarda un tesoro de fe y tradición: el pueblo que escenifica la ‘Búsqueda del Niño Resucitado’
La representación en vivo del pasaje evangélico, que se remonta a 1947, congrega a más de 2.000 visitantes y aspira a ser declarada Fiesta de Interés Turístico Regional
El municipio de Iznate, enclavado en el corazón de la Axarquía malagueña, guarda con celo una tradición que late con fuerza cada Domingo de Resurrección. Se trata de la ‘Búsqueda del Niño Resucitado’, una representación en vivo del pasaje evangélico que, desde al menos 1947, se transmite de generación en generación y que ahora está en trámites para ser declarada Fiesta de Interés Turístico Regional.
El alcalde de la localidad, Gregorio Campos, explica con orgullo el arraigo de esta celebración: «Más de 2.000 personas vienen todos los años a conocerla. Es una celebración muy peculiar, distinta, y de gran belleza de la que disfrutamos los iznateños e iznateñas, pero que también impresiona a todas las personas que nos acompañan cada año». Y es que en ella «se implican todos los vecinos y vecinas con muchísima ilusión», subraya el regidor.
Un heredero para San Pedro
La procesión arranca a las 12.00 horas, tras la misa en la iglesia de San Gregorio VII. Doce vecinos encarnan a los apóstoles, ataviados con túnicas, mantolines y sandalias al estilo hebreo, cubiertos sus rostros por antiquísimas máscaras. Les encabeza la figura de San Pedro, un papel que recae en Ramón Martín, vecino del pueblo. Lo cierto es que su padre ya lo representó años atrás, y ahora él mismo prepara a su hijo para que, con el tiempo, herede el testigo.
Los apóstoles desfilan por las calles de Iznate el Domingo de Resurrección
Tras ellos, la Virgen de los Dolores avanza en procesión con el rostro cubierto por un velo en señal de duelo. Se trata de una talla del siglo XVIII atribuida al escultor Asencio de la Cerda, una imagen que, según la tradición local, fue escondida durante la Guerra Civil para protegerla. El cortejo recorre las calles hasta la ermita del cementerio, donde espera un espacio acondicionado con hojas de álamo y palmera que llaman «el huerto».
Gestos, mímica y emoción contenida
En ese escenario ocurre la magia. San Pedro entra en el sepulcro y, mediante gestos, «espavientos, señas y mímica», comunica hasta tres veces al resto de apóstoles que el cuerpo no está. El resto lo mira asombrado. A la cuarta intervención, Pedro anuncia que lo ha encontrado. En ese instante, cohetes y salvas rompen el silencio. Aparece entonces el Niño Resucitado, encarnado por un pequeño, y los apóstoles se arrodillan ante él.
Y es que el presidente cuarto de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Axarquía, Jorge Martín, no duda al calificarla como «una forma muy diferente de vivir el Domingo de Resurrección», destacando que quien la visita «no se queda indiferente». Un momento especialmente emotivo llega cuando una niña se acerca al trono de la Virgen y le retira el velo del rostro, simbolizando el fin del luto. La pena se disuelve en la alegría de la Resurrección.
Fiesta, paella y una visita del obispo
Tras la representación religiosa, el Ayuntamiento invita a vecinos y visitantes a una paella popular amenizada por la orquesta Aryon. Por la tarde, a las 18.00 horas, la diversión continúa con la elección de Miss y Mister Visitante, y a las 19.00 horas, la actuación de los Electroduendes. La jornada concluirá a las 23.00 horas con una gran traca que pondrá el broche de oro a las fiestas patronales en honor a la Virgen de los Dolores.
La Semana Santa de Iznate es un enclave muy potente en la provincia. El Viernes Santo se desplazó el obispo de Málaga hasta la parroquia de San Gregorio VII para presidir los oficios propios. Un honor para esta pequeña localidad axárquica que, con la mirada puesta en el futuro, aspira ahora a que su tradición más preciada sea reconocida más allá de sus fronteras.