Autocaravanas y campers de sanitarios donde pernoctab por no poder afrontar el alquiler

Autocaravanas y campers donde pernoctan los sanitarios por no poder afrontar el alquiler

Málaga

Sanitarios interinos del Hospital Costa del Sol de Marbella duermen en coches por no poder pagar un alquiler

El alquiler desbocado y la falta de transporte obligan a una treintena de profesionales a vivir en autocaravanas, furgonetas camperizadas y hasta en los coches en los aparcamientos del centro hospitalario

El aparcamiento del Hospital Costa del Sol en Marbella se ha convertido en un peculiar y triste campamento. Allí, entre turismos y furgonetas, duermen cada noche al menos una treintena de sanitarios. No es una huelga, ni una protesta. Es la única manera que han encontrado de poder trabajar sin que el sueldo se les escape entero en gasolina o en una habitación imposible.

Juan Pedro Ruiz, responsable de Sanidad del sindicato CSIF en Málaga, lo explica sin rodeos. «Las habitaciones están a precio de piso», denuncia. La organización acaba de registrar una petición urgente en la dirección del centro. «Hay gente durmiendo en caravanas, en el mejor de los casos, o en los coches, en el peor», añade. La situación es ya estructural, no un caso aislado.

El infierno del verano se avecina

Lo cierto es que el drama tiene fecha de caducidad si no se actúa ya. Los trabajadores lo saben. Y es que cuando el termómetro empiece a escalar en julio y agosto, vivir sobre cuatro ruedas se volverá una auténtica locura. «En verano las temperaturas son brutales», advierte Ruiz. Lo que ahora es una supervivencia titánica puede convertirse en un problema sanitario mayúsculo.

Adrián Fernández, delegado sindical, pone cifras a la desesperación. Un celador base ronda los 1.500 euros al mes. Alquilar una mísera habitación en Marbella cuesta entre 700 y 1.000 euros. «Si le sumas gasolina y mantener tu casa en tu lugar de origen, no salen las cuentas», lamenta. Muchos vienen de otras provincias solo para «coger puntos» en la bolsa, aguantando estoicamente.

Carmen, auxiliar de enfermería

Cada caso es sangrante. Carmen es uno más. Ella es auxiliar de enfermería. «Es una vergüenza estar así», relata a El Debate, justo antes de entrar en su turno. «La vida la hago en seis metros cuadrados y este verano me tendré que quitar de enmedio porque el calor es insoportable dentro de una autocaravana», asegura. «Los hay que duermen en los coches en el aparcamiento subterráneo, no es vida y no se descansa bien, lo que es un problema también para el paciente», concluye.

El problema no es nuevo, pero ha explotado ahora por dos motivos. Primero, porque el autobús que traía a los trabajadores desde Málaga capital se esfumó en febrero al agotarse el presupuesto. Segundo, porque la Residencia de Tiempo Libre, ese colchón que se usó en la pandemia para alojar a los sanitarios, ha sido privatizada y adjudicada a un grupo hotelero.

La sombra del colapso asistencial

Desde el CSIF insisten en que esto no es solo un drama personal, sino una bomba de relojería para la sanidad pública. «No son refugiados, tienen que vivir en condiciones dignas», sentencia Ruiz. La dirección del hospital, dependiente del Servicio Andaluz de Salud, mira con preocupación cómo se van quedando sin personal justo cuando más falta hará. «En julio va a ser un problemón», sentencian los sindicatos.

Mientras tanto, la política también ha aterrizado en el parking del hospital. El secretario general del PSOE de Málaga, Josele Aguilar, ha criticado la «situación insostenible e indignante» y promete soluciones de vivienda si gobierna. «El PP entiende la vivienda como un bien de especulación», ha afirmado, culpando al ayuntamiento y a la Junta. Pero los sanitarios, mientras, solo piden un techo hoy.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas