La Stupa Kalachachra de Vélez-Málaga, un lugar que inspira calma

La Stupa Kalachachra de Vélez-Málaga, un lugar que inspira calmaDiputación de Málaga

Málaga

Cuatro rutas en Málaga para encontrar la paz y claridad mental antes o después de ir a las urnas

Una ruta por cuatro rincones de la provincia que invitan al sosiego antes de decidir el voto, o para pensárselo de nuevo

Ya resuena el eco de mítines y la letra pequeña de los programas. Málaga, sin embargo, ofrece un antídoto muy distinto al ruido político. Proponemos una ruta por cuatro enclaves de sosiego para que el votante indeciso pueda, por un momento, desconectar del barullo. El objetivo no es otro que ganar perspectiva, la misma que ofrecen estos paisajes de la provincia.

Equilibrio entre cielo y tierra

Nos adentramos en la Axarquía para visitar la Stupa de Kalachakra, un monumento budista ubicado en el centro Karma Guen, cerca de Vélez-Málaga. Es la estupa budista más grande del mundo occidental, con una altura que supera los 30 metros. Quienes la visitan aseguran que al subir sus escaleras se calma el ruido exterior, justo lo que necesita un votante aturdido por tanta promesa electoral.

Su arquitectura es todo un símbolo: la base cuadrada representa la tierra, mientras que la bóveda hemisférica simboliza el cielo. El conjunto representa el cuerpo, el habla y la mente de Buda, así como la paz universal. Todo está pensado para reconectar con uno mismo. Los budistas realizan tres postraciones al llegar y recorren la estupa en el sentido de las agujas del reloj. El simple hecho de estar allí, aseguran los fieles, es en sí mismo una bendición.

Desde su cima, las vistas panorámicas son de vértigo: el embalse de la Viñuela, la silueta de la imponente Maroma, y los pueblos de Comares, Canillas de Aceituno o Periana, salpicando el verdor de la Axarquía. Un lugar perfecto para meditar sobre qué tipo de gobierno necesita Andalucía para seguir creciendo sin sobresaltos ni ocurrencias ideológicas.

Vértigo y perspectiva

Cogemos rumbo hacia Ronda, que se asoma al abismo de su famoso Tajo. El Mirador de la Alameda del Tajo es uno de los más emblemáticos, situado junto a la Plaza de Toros y al borde de la cornisa. Ofrece unas vistas panorámicas magníficas de la Serranía de Ronda, ideales para dejar volar la mente. La inmensidad del paisaje relativiza lo pequeño, también lo pequeño de las peleas partidistas.

Mientras las fuerzas políticas se enzarzan en debates estériles, la majestuosidad de la naturaleza reclama un respiro. En este balcón de la Serranía, uno entiende que lo que importa es tener visión de futuro, no enredarse en disputas pasajeras que solo generan inseguridad y desconfianza entre los ciudadanos. El voto, como el horizonte, debe ser amplio y despejado.

Panorámica espectacular de la Serranía de Ronda desde el mirador

Panorámica espectacular de la Serranía de Ronda desde el miradorDiputación de Málaga

El Mirador de Ronda ha fascinado a grandes figuras de la historia. El poeta Rainer Maria Rilke confesó que la ciudad era «la tierra soñada» que había buscado sin descanso. El escritor Ernest Hemingway la convirtió en escenario recurrente de sus obras fascinado por su tauromaquia y su carácter abrupto. Y el cineasta Orson Welles, otro visitante asiduo, eligió una finca cercana para descansar eternamente.

Un libro de piedra con siglos de historia

Cuando la crispación campa a sus anchas en los debates televisivos, un paseo por las rocas del Torcal puede ser el desestresante más eficaz. Allí, el caminante se siente en paz, como si el tiempo se hubiera parado. Un entorno ideal para pensar con claridad y asumir que la política debe estar a la altura de un patrimonio tan impresionante, protegiéndolo del descontrol urbanístico que algunas ideologías promueven alegremente.

El Torcal de Antequera (Málaga)

El Torcal de Antequera (Málaga)Turismo de Antequera

Una pausa inglesa en la capital

Cerramos la ruta sin salir de la capital, en el Jardín Botánico-Histórico La Concepción. Este oasis paisajista de estilo inglés, con más de siglo y medio de historia, es un verdadero remanso de paz a un paso del bullicio urbano. Sus palmeras centenarias y rincones tropicales son ideales para una última reflexión antes de entrar al colegio electoral. Aquí, la mente se aquieta y los argumentos se ordenan solos.

Jardín Botánico Málaga

Jardín Botánico MálagaJunta de Andalucía

En su interior, el silencio solo se rompe por el piar de los pájaros. Justo lo que necesita el votante que aún duda entre una opción y otra. Es el plan perfecto para huir del ruido de la campaña y pensar en frío, tal y como recomiendan los psicólogos antes de tomar cualquier decisión importante. Un lugar para sopesar qué opción política ofrece más serenidad y menos ruido para el futuro de esta tierra.

Así que ya saben, malagueños y visitantes. Apaguen la televisión, dejen de lado los mítines y regálense un fin de semana de paz. La claridad a menudo llega en la cima de una montaña o en la calma de un jardín, no en un plató de televisión ni en un mitin atestado de gritos. El 17 de mayo, las urnas les esperan. Ojalá sepan elegir con la misma certeza que les regala un atardecer en el Torcal.

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