El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, durante la presentación oficial de la programación de Navidad
Sevilla
Pesadilla antes de Navidad en Sevilla: policías locales se rebelan ante el plan de seguridad de las fiestas
Los sindicatos policiales emprenderán acciones judiciales contra el Ayuntamiento si obliga a los agentes a realizar horas extra por decreto
A pocas horas de que el Ayuntamiento de Sevilla celebre un pleno extraordinario sobre el plan de seguridad para Navidad, la tensión entre el Gobierno municipal y los sindicatos no ha hecho más que aumentar. Las negociaciones con los representantes de la Policía Local se encuentran rotas y tampoco hay acuerdo entre los grupos políticos. No obstante, el alcalde, José Luis Sanz (PP), ha garantizado que saldrá adelante, aunque sea por decreto.
El origen del conflicto radica en que el dispositivo previsto solo abarcará unas 20 jornadas especiales, frente a las cerca de 40 que se cubrieron en años anteriores. En cada una de ellas, el Ayuntamiento debe abonar horas extra y complementos de productividad, pero el límite legal para estos pagos ya se ha superado, debido a la sucesión de eventos recientes –y los que vienen, derbi Sevilla-Betis, incluido–.
Aun así, el Gobierno local llevará a pleno un presupuesto de 5,6 millones de euros para el operativo y otros 4,9 millones para abonos pendientes de 2024 y 2025. Sanz ha recalcado este martes que el problema no es la falta de recursos económicos, sino el propio techo de gasto que marca un número máximo de horas extra al año para la Policía Local, una barrera normativa que el Ayuntamiento no puede sobrepasar.
Por otro lado, reducir el número de celebraciones no es una opción para el alcalde, ya que responde a «la forma de ser de los sevillanos». Sin embargo, Sanz ha admitido que la plantilla actual de la Policía Local resulta insuficiente para cubrir un calendario saturado de procesiones, partidos de fútbol y eventos culturales. Tanto es así que, en más de una ocasión, incluso, el Ayuntamiento ha recurrido a efectivos de municipios cercanos para atender la demanda.
La solución estructural, según Sanz, pasa por ampliar progresivamente la plantilla de la Policía Local. El Ayuntamiento calcula que en 2027 se habrán incorporado 370 nuevos agentes, aunque ese incremento no bastará para compensar las numerosas jubilaciones previstas. Hacen falta unos 300 efectivos más para equilibrar el déficit; pero el regidor reconoce que resulta imposible convocar 600 plazas de golpe por los plazos y procedimientos que exige la selección y formación de nuevos agentes.
Protesta sindical
José Luis Sanz, que gobierna en minoría, ha apelado tanto a la «responsabilidad» de los grupos de la oposición como a la «vocación de servicio público» de la Policía Local para sacar adelante este miércoles el plan de seguridad para Navidad, de lo contrario se verá obligado a «imponer» el dispositivo por decreto. La negociación está abierta «hasta el último minuto», según el alcalde.
Sin embargo, los sindicatos policiales ya han anunciado que emprenderán acciones judiciales contra el Ayuntamiento si obliga a los agentes a realizar horas extra por decreto. También han convocado una concentración a las puertas de la Casa Consistorial que coincidirá con el pleno extraordinario, cuyo inicio está previsto para las 10:00 horas; una protesta contra la gestión del «alcalde mentiroso» a la que también se unirán los bomberos de Sevilla.
Las organizaciones sindicales subrayan que el conflicto va más allá del plan de Navidad y recuerdan que continúan pendientes múltiples compromisos adquiridos por Sanz con los agentes, como mejoras en las sedes policiales, la dotación de nuevos recursos materiales, la actualización de la RPT, concursos de traslado o el impulso de la segunda actividad.
La programación navideña en la capital hispalense se iniciará este jueves en Sevilla Este, no en vano la campaña se ha presentado bajo el lema 'La Navidad llega por el Este'. Ya el sábado, los niños de la Fundación Alalá serán los encargados de encender las luces de Navidad en la Avenida de la Constitución. No obstante, los sindicatos policiales amenazan con convertir la fiesta en una auténtica pesadilla antes de Navidad para el alcalde.