Lonas desplegadas en el puente de la Barqueta para protestar contra las nuevas minas en Sevilla

Lonas desplegadas en el puente de la Barqueta para protestar contra las nuevas minas en SevillaPedro Armestre | EFE

Sevilla

Greenpeace cuelga lonas en un puente para protestar contra las minas en Sevilla: «Aznalcóllar, otra vez no»

La protesta coincide con la celebración de la primera prueba de la Copa del Mundo de Remo en Sevilla

Una treintena de activistas de Greenpeace han desplegado varias pancartas, que en total superan los 300 metros cuadrados, desde los tirantes del puente de la Barqueta en Sevilla, con el lema «Aznalcóllar, otra vez no» para protestar contra las nuevas minas de Los Frailes (Aznalcóllar) y de Cobre Las Cruces (La Algaba).

Según Greenpeace, con esta acción quieren apelar a «aprender de los errores del pasado» y denunciar las «devastadoras consecuencias» que tendría para el río Guadalquivir dicha reapertura.

La protesta coincide con la celebración de la primera prueba de la Copa del Mundo de Remo en Sevilla y no ha dificultado el desarrollo de las regatas que han discurrido por la dársena del Guadalquivir. La organización ecologista ha querido llamar la atención de la comunidad internacional sobre los peligros que afronta el río que acoge este evento deportivo.

«Mientras la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Sevilla venden a bombo y platillo las bondades del Guadalquivir para eventos deportivos y conciertos flotantes, están firmando su sentencia de muerte con la aprobación de estos vertidos. Es hora de aprender del pasado. Aznalcóllar ya fue la crónica de un desastre anunciado: la sociedad civil se desgañitó alertando sobre lo que iba a pasar; ahora, lamentablemente, la historia se repite», ha declarado Luis Berraquero, coordinador de Greenpeace en Andalucía.

La Junta de Andalucía ha dado luz verde al Grupo México y su filial Los Frailes para la reapertura de la mina de Aznalcóllar. El proyecto supondrá una inversión cercana a los 500 millones de euros y generará en torno a un millar de empleos directos, indirectos e inducidos durante la fase de construcción. Durante la fase de operación, se prevén unos 2.000 empleos.

La mina cuenta con una vida estimada de al menos 20 años, incluyendo las labores preparatorias, y dispondrá de reservas de unos 45 millones de toneladas de sulfuros polimetálicos (zinc, plomo y cobre), con una producción media anual estimada de 2,7 millones de toneladas.

Por su parte, la mina de Las Cruces cuenta ya con todas las autorizaciones administrativas pertinentes para desarrollar una nueva fase de actividad mediante una nueva mina subterránea que alimentaría una refinería polimetálica para producir cobre, zinc, plomo y plata, situando a Andalucía en la vanguardia mundial en el tratamiento de minerales y consolidando su papel en la cadena de valor de las materias primas estratégicas.

Además, el proyecto ha sido declarado estratégico por la Unión Europea en el ámbito de la explotación de materias primas críticas. Bruselas ha seleccionado siete iniciativas en España, dos de ellas en Andalucía, que son el proyecto CirCular de Atlantic Copper, llamado a transformar antiguos aparatos electrónicos en metales valiosos para Europa, y este de Cobre Las Cruces, con una inversión global de 22.500 millones de euros en infraestructuras mineras, industriales y de reciclaje.

Greenpeace ha advertido que el estuario del Guadalquivir ya presenta signos de contaminación, debido a los vertidos producidos por la mina de Las Cruces desde 2009. La organización ecologista ha denunciado que las autorizaciones de vertido concedidas por la Junta de Andalucía «ignoran una realidad científica crítica: el río Guadalquivir no funciona como un canal de evacuación hacia el océano, sino como un gigantesco depósito de las sustancias que se vierten en él».

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