Hermosa vista del Port de Sóller en Mallorca
El pueblo de Mallorca donde mejor se come según National Geographic
La prestigiosa revista destaca la gamba roja como el mayor reclamo gastronómico de Sóller, y pone en valor la combinación del producto local y la cocina contemporánea que ofrecen sus restaurantes
Mallorca es uno de los destinos paradisiacos por excelencia. Miles de turistas se acercan a la isla año tras año para disfrutar de sus espectaculares playas. Pero también es un territorio lleno de encanto rural y gastronómico. El pueblo que mejor combina estos aspectos es Sóller. Así lo asegura National Geographic, que coloca a este histórico municipio como el rincón donde mejor se come de Mallorca.
Sóller cuenta con varios productos locales que lo sitúan en lo alto del escalafón de la gastronomía balear. Sus naranjas son adoradas en toda la isla, así como el helado que se extrae de ellas, que supone uno de los postres más reconocidos. Sin embargo, el producto más destacado por National Geographic es la gamba roja del Port de Sóller. Este marisco es el mayor símbolo culinario, y gran protagonista en las cartas de los principales restaurantes del pueblo.
Si quieres probar esta delicia mallorquina en su lugar de origen, uno de los establecimientos referentes es Béns d'Avall, que cuenta con una estrella Michelin y dos soles Repsol. Además, su ubicación privilegiada permite gozar de las mejores vistas de la Serra de Tramuntana y las aguas cristalinas del mar Mediterráneo. El sabor del mar de Sóller también puede disfrutarse en Es Canyis, con vistas al puerto, o en Ca'n Boqueta, idóneo para los comensales que prefieran deleitarse con la magia rústica que desprende el centro del pueblo.
Además de trabajar con el producto estrella, los mejores restaurantes del lugar apuestan por combinar la tradición de la cocina mallorquina con las técnicas más contemporáneas. La prestigiosa Guía Repsol también pone en valor esta propuesta gastronómica de Sóller. Tal y como apunta, el pueblo ha recuperado la esencial local tras años de enfoque internacional orientado a los turistas. Platos míticos como el tumbet, el frito mallorquín, las cocas saladas o la sobrasada adquieren la importancia que merecen, pero instalados en un proceso de innovación que pretende fundir el sabor original con los estilos de elaboración más modernos.
Sóller siempre ha sido un punto de referencia en la gastronomía balear, por la gamba roja y sus naranjas, otro emblema del pueblo. Sin embargo, esta mezcla de autenticidad y cocina de autor elevan aún más su posición. Tampoco hay que olvidar su maravilloso entorno. El lugar se ubica entre las montañas de la Serra de Tramuntana y el mar Mediterráneo, ofreciendo vistas maravillosas a los dos mayores reclamos turísticos de la isla. Según National Geographic, Sóller es una experiencia indispensable por sus paisajes, la riqueza rural y su valiosa gastronomía.