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Miquel dels Sants Oliver, excluido de los premios Ciutat de Palma

Si usted opta a novela, poesía, cómic o audiovisuales en castellano, sí cuentan con usted. Si es periodista, olvídese

El periodista de referencia en la historia de Mallorca, Miquel dels Sants Oliver (1864-1920), no se podría presentar al galardón que lleva su nombre. Es surrealista: como publicó casi toda su obra periodística en castellano, quedaría excluido de los premios Ciutat de Palma. Esta es la situación creada en su día por el PSIB en el Ayuntamiento de Palma y mantenida ahora por el PP, apoyado por VOX. La categoría de Periodismo es la única excluyente. Si usted opta a novela, poesía, cómic o audiovisuales en castellano, sí cuentan con usted. Si es periodista, olvídese.

Tenemos un premio dotado con 3.000 euros públicos en el que el 90% de los periodistas mallorquines no se pueden presentar y cada año compiten solo entre cinco y diez piezas, casi todas de IB3 y Ara Balears. En comparación, los premios de la Associació de Periodistes de les Illes Balears (APIB), que son bilingües, reciben más de 100, y sin tocar un euro público. Tanto esta asociación como el Sindicato de Periodistas SPIB han pedido incluir el castellano en el Ciutat de Palma, porque estiman que se debe premiar ante todo el buen Periodismo, como diría Pulitzer, un servicio público que también se debe proteger.

Miquel dels Sants Oliver, nacido en Campanet e hijo de periodista, trabajó sobre todo en los diarios La Almudaina, Correo de Mallorca (ambos génesis del Diario de Mallorca) y La Vanguardia, donde fue director. Los tres eran en castellano. Como buen burgués de la época, era conservador y catalanista, y publicó también en catalán donde pudo, como la revista La Roqueta, ya que las publicaciones en esta lengua eran muy limitadas a principios del siglo XX. Por eso, la mayor parte de su obra se publicó en castellano y no la podría haber presentado al Ciutat de Palma. Lo mismo ocurriría con el periodista creador de los premios en 1956, Gabriel Fuster Mayans, que escribía en castellano en el diario Baleares.

Miguel de los Santos Oliver, como firmó la mayoría de sus obras y así aparece todavía en su Casa construida en el Paseo Mallorca, 9, justo encima de la sede del diario Ultima Hora, fue un referente en muchos sentidos. Con 17 años ganó su primer premio literario: una semblanza sobre Calderón de la Barca. Luego estudió Derecho en Barcelona (la carrera de Periodismo no existía), pero su vocación era seguir los pasos de su padre. Como periodista, fue valiente: denunciaba fraude en las elecciones y comparaba a los caciques con la mafia. Como explica el periodista Francesc Rotger, Oliver era culto, reflexivo, riguroso e irónico.

Publicó novelas de ficción y ensayos como La cuestión regional (1899), donde plasmó sus ideas contra el centralismo de Madrid. Fue un defensor de la cultura y lengua catalanas, simpatizante de la Lliga Regionalista y fundador del Institut d’Estudis Catalans. Por eso, también lleva su nombre el premio de periodismo que entrega la organización catalanista Obra Cultural Balear (OCB).

Las bases del Ciutat de Palma en 2025 llaman de manera errónea al premio «Monserrat dels Sants Oliver» y luego señalan que «los trabajos que concursen deben ser en catalán y deberán tener como eje la isla de Mallorca y, con especial relevancia la ciudad de Palma». El jurado estaba formado por tres periodistas de prestigio, dos de los cuales escriben en medios en castellano: Ultima Hora y Diario de Mallorca, así que no se podían presentar. La ganadora ha sido la periodista de IB3 Victòria Morell, que ya lo ganó hace tres años. Me temo que habrá más repeticiones.

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