Xisco y su hermano
Mallorca
Xisco Quesada necesitaba un milagro y España se lo ha dado: la lucha contra el cáncer que emociona a un país
Este mallorquín, diagnosticado de cáncer de páncreas y metástasis en el hígado, lanzó ayer un SOS para costearse un tratamiento en una clínica privada y lleva ya cerca de 750.000 euros
Esta es una historia de valentía y entereza. La de un mallorquín, Xisco, de 28 años y padre de dos preciosos niños de uno y tres años, que es diagnosticado de un agresivo cáncer de páncreas con metástasis en el hígado y su vida cambia para siempre. O como él cuenta, el 5 de junio -fecha en la que recibe la terrible noticia del diagnóstico- él muere. Pero a la vez, nace otra vez.
Hasta ese momento, su vida es la de un ciudadano cualquiera: autónomo, pareja, padre de dos críos. Un malestar en el estómago comienza a asomar y acude al médico. Al principio le dicen que es gastritis, luego pensaron que era una sobrecarga a causa del ejercicio, y finalmente, le hacen analíticas y una ecografía abdominal y llega el diagnóstico que nadie quiere escuchar. Cáncer. Agresivo y avanzado. Bofetón.
Comienza el tratamiento, el habitual en estos casos, y lo hace en un hospital público de Mallorca. El recorrido protocolario para una patología como la suya y que él asume con valentía, narrando sus vivencias desde el hospital, mostrando una esperanza conmovedora.
Sin embargo, el tratamiento no va como debe y las opciones terapéuticas convencionales se agotan. Es la hora de abrirse a otras opciones clínicas: todo con tal de seguir viviendo. Decide comenzar un tratamiento experimental en una clínica especializada de la Península, una alternativa que no está cubierta por la sanidad pública y que implica un elevado coste económico.
Tsunami de ayuda
Y llega el momento de pedir ayuda, lógicamente. Xisco, un joven autónomo, con dos niños pequeños a su cargo, y una clínica privada que costear, decide lanzar un vídeo en redes para pedir un flotador económico. Asegura que todo va destinado a su tratamiento y, en todo caso, el 40 por ciento de la cuantía, a investigación.
Lo hace en una conocida plataforma online de recaudación. «Me cuesta mucho pedir, pero hoy necesito vuestra ayuda», dice en un emotivo texto. «Muchos lleváis meses ofreciéndome esta posibilidad, si no por mí, por mi familia. Siempre lo he agradecido, pero nunca me he atrevido a reabrirlo. Hoy empieza ese momento».
Y tanto que empieza. Lleva cerca de 750.000 euros y no han pasado ni 24 horas desde que lanzó el SOS. Son miles las aportaciones llegadas de distintos puntos del país, y de bolsillos de todos los niveles: desde los humildes y anónimos hasta los boyantes y conocidos, como Miguel Ángel Silvestre que ha donado 1.000 euros.
La rapidez con la que se ha alcanzado esta cifra da muestra del impacto que ha tenido su testimonio y del respaldo social que ha despertado su lucha contra la enfermedad.
Porque Xisco Quesada -que así se apellida- se ha convertido en un ejemplo de dignidad, lucha y esperanza hasta el final. De vida, aunque la muerte enseñe los colmillos.