Libro infantil en una biblioteca pública
Palma
Los bibliotecarios se enfrentan a Vox por pedir una «oferta equilibrada» de libros en español y catalán
«Seguimos criterios independientes y profesionales», reivindican ante la queja de Vox por la escasez de libros en castellano, sobre todo infantiles y juveniles
El colectivo de bibliotecarios ha sacado las uñas frente a Vox por reclamar una «oferta equilibrada y representativa» de libros en castellano y catalán en las bibliotecas de Palma. La formación de Fulgencio Coll denuncia que los títulos en castellano son «prácticamente inexistentes o anecdóticos», sobre todo en las secciones infantiles y juveniles, y llevará este jueves al pleno del Ayuntamiento una iniciativa para garantizar que ambas lenguas oficiales tengan presencia real en los fondos municipales.
La proposición, que se debate este jueves, ha encendido al colectivo de bibliotecarios, documentalistas y archiveros de Baleares al considerar que esta petición es un ataque a su independencia profesional. «Nos basamos en criterios técnicos y profesionales independientes», responden en un comunicado.
Vox aclara que no se trata de sustituir libros en catalán sino de garantizar que las familias puedan elegir la lengua en la que quieren que sus hijos lean. Argumenta que las bibliotecas son un pilar de la cultura y la educación, y que sus fondos han de reflejar la realidad lingüística de Palma, evitando la imposición de una lengua sobre otra en espacios públicos financiados con dinero público.
Una auditoría desglosada
Por ello, pedirá al Ayuntamiento gobernado por el PP que elabore un informe técnico sobre la composición actual de los fondos bibliográficos de todas las bibliotecas municipales, desglosado por edad, lengua y autores.
Una línea roja para la Asociación de Bibliotecarios, Archiveros y Documentalistas de Baleares (Abadib), que se niega a que puedan auditarse «por intereses políticos» los fondos bibliográficos.
Vox también propone establecer criterios de adquisición y renovación de libros que garanticen una proporción equilibrada de títulos en catalán y en castellano, especialmente allí donde la presencia del castellano sea claramente insuficiente, y con especial atención a la sección infantil. Además, plantea que se hagan campañas de fomento de la lectura infantil en ambas lenguas oficiales.
El colectivo se siente atacado
Pero la asociación de bibliotecarios responde a Vox que las bibliotecas públicas ya trabajan con «pluralidad lingüística como criterio de accesibilidad y de respuesta a las necesidades reales de sus usuarios, tanto en catalán como en castellano y otras lenguas presentes en la comunidad».
Según el colectivo, la normativa actual no prevé la realización de auditorías basadas en criterios políticos sino la coordinación institucional y el desarrollo de servicios culturales.
«Abadib no acepta, ni legitima propuestas que, bajo el pretexto de transparencia o evaluación, pongan en riesgo la independencia técnica de estos servicios esenciales», zanjó a la espera de ver qué ocurrirá en el pleno.