Xisco y su hermano

Xisco y su hermano

Muere Xisco Quesada a los 28 años, el mallorquín que dio voz a la lucha contra el cáncer

El joven, afectado por un sarcoma de Ewing, impulsó una movilización social que alcanzó los 900.000 euros en 'GoFundMe' y se comprometió a donar el grueso de lo recaudado a la investigación científica

Xisco Quesada, el joven mallorquín de 28 años que decidió visibilizar su lucha contra el cáncer de páncreas a través de las redes sociales, ha fallecido en la Clínica Universidad de Navarra, según ha confirmado su familia. Padre de dos hijos pequeños, su testimonio se convirtió en un referente para miles de personas que atravesaban situaciones similares.

El mallorquín, que movilizó una ola de solidaridad hasta alcanzar los 902.020 euros en la plataforma 'GoFundMe', dejó dispuesto antes de fallecer que donaría «entre un 60 y un 70 %» de los fondos a la investigación de curas para su enfermedad.

El diagnóstico llegó de forma abrupta y cambió su vida para siempre. Un malestar persistente en el estómago lo llevó al médico. Primero hablaron de gastritis. Después, de una posible sobrecarga por ejercicio. Finalmente, tras analíticas y una ecografía abdominal, llegó la noticia. Tenía un cáncer de páncreas agresivo y avanzado, con metástasis en el hígado. «El 5 de junio —fecha en la que recibió la terrible noticia del diagnóstico— él muere. Pero a la vez, nace otra vez», relataba sobre aquel momento.

Hasta entonces, su día a día era el de cualquier ciudadano autónomo, pareja y padre de dos niños de uno y tres años. Tras el diagnóstico comenzó el tratamiento habitual en un hospital público de Mallorca. Asumió el proceso con determinación y decidió contar cada paso desde el hospital, compartiendo tanto sus miedos como su esperanza.

Con el tiempo, las opciones terapéuticas convencionales dejaron de funcionar. Ante la falta de alternativas, optó por iniciar un tratamiento experimental en una clínica especializada de la península, no cubierto por la sanidad pública y con un elevado coste económico. Fue entonces cuando pidió ayuda públicamente.

Una ola solidaria de 750.000 euros en 24 horas

«Me cuesta mucho pedir, pero hoy necesito vuestra ayuda», escribió en un mensaje dirigido a sus seguidores al lanzar una campaña de recaudación online destinada a financiar el tratamiento y, en su caso, destinar un 40% a la investigación. La respuesta fue inmediata: cerca de 750.000 euros en menos de 24 horas, miles de aportaciones desde distintos puntos del país y el respaldo de personas anónimas y conocidas, entre ellas el actor Miguel Ángel Silvestre, que donó 1.000 euros.

Durante todo el proceso, Quesada mantuvo una comunicación constante con quienes lo seguían. Según su familia, «convirtió el dolor en conciencia, su historia en inspiración y su voz en apoyo para muchas personas que atravesaban momentos difíciles». También recuerdan que «recibió cada mensaje, cada muestra de cariño y cada gesto de apoyo con un agradecimiento inmenso».

Sus últimos meses en Navarra

Sus últimos meses transcurrieron en Navarra, donde finalmente falleció. En muy poco tiempo se convirtió en un símbolo de visibilidad frente al cáncer y en un ejemplo de entereza para miles de personas que encontraron en su historia una forma de sentirse acompañadas también en la enfermedad.

Su familia ha querido agradecer el apoyo recibido y ha pedido respeto y cariño en estos momentos difíciles. La suya, aseguran quienes lo siguieron, fue una historia marcada por la valentía y la determinación de seguir viviendo incluso cuando la enfermedad avanzaba sin tregua.

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