Mítica terraza del Marítimo
Gastronomía
El Bar Marítimo, templo del ‘variat’, sale a concurso para resucitar cuatro años después
La Autoridad Portuaria quiere recuperar uno de los bares más conocidos del puerto de Palma, cerrado por la pandemia y la larga remodelación del Paseo Marítimo
El Bar Marítimo, situado enfrente del puerto de Palma, en pleno Paseo Marítimo, fue durante décadas uno de los locales más reconocibles de la restauración popular de la capital balear. Abierto a mediados del siglo XX, el establecimiento terminó convirtiéndose en un punto habitual de encuentro para vecinos, trabajadores del puerto, marineros y visitantes que transitaban por una de las zonas más activas de la ciudad.
Su ubicación, junto al mar y muy cerca del barrio de es Jonquet, le permitió consolidarse con el paso del tiempo como uno de los bares más conocidos del frente marítimo. Sin una cocina sofisticada, pero con una oferta honesta basada en producto local y platos sencillos, el local se ganó una clientela fiel. Desayunos tempranos para quienes trabajaban en el puerto, comidas informales al mediodía y tardes largas en la terraza formaban parte de la rutina diaria de un negocio que acompañó durante décadas la vida del paseo marítimo de Palma.
Entre sus especialidades, el Bar Marítimo fue siempre uno de los referentes del «variat» mallorquín, uno de los platos más representativos de la gastronomía de la isla. Esta mezcla de pequeñas elaboraciones servidas en un mismo plato —ensaladilla, pilotes (albóndigas), frit mallorquí, calamares rebozados, sepia o guisos tradicionales; cada uno elige cuántos y cuánto— forma parte de la cultura de bares de Mallorca. En muchos establecimientos es casi una carta en miniatura de la cocina local, y el Bar Marítimo fue durante años uno de los lugares de referencia.
Con el paso del tiempo, el local acabó ocupando un lugar destacado dentro del mapa gastronómico más popular de Palma. Era uno de esos establecimientos reconocibles para cualquier visitante habitual de Mallorca y un clásico para muchos residentes, que lo identificaban como parte del paisaje cotidiano del puerto.
Pandemia y obras en el Paseo: su fin
Sin embargo, el negocio no logró superar la sucesión de dificultades que marcaron los últimos años. Primero llegó la pandemia de COVID-19, que paralizó la actividad del sector hostelero durante meses y afectó con dureza a muchos establecimientos. Cuando la situación sanitaria comenzó a mejorar, el local todavía tuvo que afrontar otro obstáculo importante: las largas obras de remodelación del Paseo Marítimo de Palma, un proyecto impulsado por la Autoridad Portuaria de Baleares que transformó profundamente la zona y alteró durante años los accesos y la actividad en el entorno.
La combinación de ambos factores terminó por dejar sin margen al histórico establecimiento, que acabó cerrando sus puertas en 2022.
Un concurso para resucitarlo
Desde entonces, el antiguo Bar Marítimo permanece sin actividad mientras el frente marítimo de Palma completa su proceso de renovación urbana. Ahora, la Autoridad Portuaria de Baleares (APB) ha decidido impulsar su recuperación y ha puesto en marcha el concurso público para adjudicar la explotación del local.
El objetivo es encontrar un nuevo operador que reactive el establecimiento y lo integre en la nueva etapa del paseo marítimo. El proyecto contempla la explotación de un espacio de restauración con bar, cafetería y restaurante, además de terrazas tanto en el exterior como en la primera planta del edificio.
La iniciativa forma parte de la estrategia de la APB para reforzar la oferta de restauración y ocio en el puerto y favorecer una mayor conexión entre la actividad portuaria y la vida urbana de Palma. En los últimos meses, la entidad también ha licitado o reordenado otros locales del entorno con la intención de dinamizar la zona tras las obras.
La reapertura del Bar Marítimo tiene, además, un valor simbólico para la ciudad. Durante generaciones fue uno de los bares más conocidos del paseo marítimo y un punto habitual dentro de la vida diaria del puerto. Su recuperación pretende devolver actividad a un espacio muy visible del frente marítimo y reforzar el papel de la restauración como uno de los motores del nuevo Paseo Marítimo.
Si el concurso culmina con éxito, el histórico establecimiento podría volver a abrir en los próximos años y recuperar su lugar dentro de la oferta gastronómica del puerto de Palma, esta vez adaptado al nuevo escenario urbano de la zona.