La Fundación Reina Sofía ha financiado un láser terapéutico de última generación
Amor por los animales y la naturaleza
La Reina Sofía vuelve a volcarse con los animales: tecnología para salvar tortugas heridas en el Mediterráneo
La Fundación Reina Sofía financia un láser terapéutico para el centro de recuperación de Palma Aquarium en Baleares, donde se atiende a tortugas marinas heridas por choques con embarcaciones, redes de pesca o anzuelos
El amor de la Reina Sofía por los animales no responde a una pose institucional ni a un reparto de papeles en la Familia Real. Quienes la han tratado de cerca saben que forma parte de su vida desde que era niña. Por ello, a lo largo de los años ha respaldado proyectos de protección de especies, ha participado en liberaciones de animales recuperados y ha prestado el nombre y los recursos de su fundación a iniciativas de conservación dentro y fuera de España.
Ahora, en Mallorca, suma un nuevo hito. Su fundación, la Fundación Reina Sofía, ha financiado la adquisición de un láser terapéutico para el centro de recuperación de fauna marina de Palma Aquarium. Se trata de una herramienta veterinaria que permitirá mejorar el tratamiento de las tortugas marinas rescatadas en las costas de Baleares.
Las tortugas marinas y sus amenazas
Porque las tortugas marinas son, probablemente, una de las especies que más sufren la presión humana en el mar. Muchas de las que llegan al centro de recuperación lo hacen tras chocar con embarcaciones, una de las causas más habituales de ingreso. Otras aparecen atrapadas en redes de pesca o con anzuelos que han ingerido accidentalmente. A estos problemas se suma una amenaza cada vez más visible: los plásticos que flotan en el agua y que estos animales confunden con alimento. Todo ello provoca heridas, traumatismos o infecciones que requieren tratamientos largos y muy delicados.
El equipo adquirido gracias al apoyo de la Fundación Reina Sofía es un láser terapéutico que se utiliza cada vez más en medicina veterinaria. Su funcionamiento es sencillo: aplica luz sobre los tejidos dañados para estimular la regeneración celular y favorecer la cicatrización.
En la práctica, permite reducir la inflamación, aliviar el dolor y acelerar la curación de heridas. Para los veterinarios que trabajan con tortugas marinas es especialmente útil en lesiones frecuentes como golpes en el caparazón provocados por embarcaciones, heridas causadas por redes de pesca o daños derivados de anzuelos.
La labor del Palma Aquarium
El destino de esta tecnología es el centro de recuperación de fauna marina de Palma Aquarium, una instalación que se ha convertido en una pieza clave en la protección de la fauna marina en Baleares. La fundación es la entidad encargada de atender los varamientos de tortugas marinas, cetáceos y tiburones en el archipiélago.
Cada año el centro recibe numerosos avisos de animales heridos o debilitados que aparecen en distintos puntos de la costa. Cuando se confirma un caso, se activa un protocolo de rescate para trasladar al animal a las instalaciones y evaluar su estado.
A partir de ahí comienza un proceso de recuperación que puede durar semanas o incluso meses. Durante ese tiempo los animales reciben atención veterinaria especializada, cuidados diarios y seguimiento constante por parte del equipo técnico.
El objetivo final siempre es devolver la tortuga al mar, a su hábitat, en las mejores condiciones posibles. Cuando los veterinarios consideran que la tortuga está completamente recuperada, se organiza su liberación en el medio natural.
La iniciativa se enmarca en el convenio de colaboración que ambas entidades mantienen desde 2019 para impulsar la protección de la fauna marina del Mediterráneo, un acuerdo que este 2026 ha sido renovado.