Aula de un colegio en Baleares

Aula de un colegio en BalearesEFE

Vox plantea que los hijos de trabajadores temporales en Baleares no se examinen de la asignatura de Catalán

Propone cambiar la ley educativa para evitar el «fracaso escolar» provocado por la administración: «No permitiremos que el sistema sea una ratonera»

una familia aterriza en Baleares por un traslado forzoso, una plaza de difícil cobertura o una campaña estacional a mitad de curso. Trae consigo sus maletas y el historial académico de sus hijos, que de repente tienen que estudiar catalán y en catalán. Vox quiere ahora poner freno a esa inercia y que esta asignatura de Lengua Catalana deje de ser un «obstáculo» en la movilidad laboral para las familias y para los expedientes académicos de sus hijos.

El sistema educativo actual ofrece una ventana de exención de dos años para los recién llegados (nouvinguts) en los que no se examinan de la materia pero sí la estudian. Un plazo que muchas familias consideran un simple «parche» ante la barrera idiomática. Lo que plantea Vox es ir más allá y ofrecer una adaptación curricular individualizada para evitar «que la imposición lingüística suponga un freno». Máxime, sostiene, cuando esas familias tienen billete de vuelta a su tierra natal.

Por ello, Vox ha registrado una enmienda al proyecto de ley de proyectos estratégicos del Gobierno balear de Marga Prohens para que los alumnos desplazados de forma temporal a Baleares puedan quedar exentos de ser evaluados de la asignatura de Lengua Catalana. A diferencia de otras enmiendas lingüísticas, ésta no está consensuada con el PP.

La propuesta, vehiculada a través de una disposición adicional a la Ley balear de Educación de 2022, busca poner fin al «limbo» académico de aquellos alumnos que aterrizan en las Islas con billete de vuelta. Hijos de profesionales liberales, funcionarios desplazados o trabajadores de temporada que, hasta ahora, se veían obligados a subirse en marcha a un tren —el del catalán— que a menudo descarrilaba en su expediente al regresar a sus comunidades de origen.

Adaptación curricular

En concreto, Vox propone que la administración tenga que adoptar medidas de adaptación curricular «individualizadas» cuando el desplazamiento de la unidad familiar sea temporal y esté vinculado a la continuidad posterior del alumno en su sistema educativo de origen.

La portavoz de Vox en el Paralment, Manuela Cañadas, ha defendido la «urgencia» de esta reforma. «No vamos a permitir que el sistema educativo balear siga siendo una ratonera para las familias que vienen a trabajar a nuestra tierra», sostiene.

«Un niño que está aquí de paso por el trabajo de sus padres no puede ser evaluado de una lengua que no es la suya y que no volverá a usar en su lugar de origen», afirma Cañadas, que considera que esta modificación «garantiza que un traslado laboral no se convierta en un fracaso escolar provocado por la administración».

Excepcional y temporal

La enmienda subraya que estas medidas tendrán un carácter «excepcional y temporal», apelando siempre al interés superior del menor, ajustándose a la duración prevista de la estancia de la familia. Sin embargo, el texto deja en manos del posterior desarrollo reglamentario la letra pequeña: quién, cómo y cuándo podrá acogerse exactamente a este «paraguas» de adaptación.

Actualmente, la ley educativa establece dos años de exención del catalán para los llamados nouvinguts -excepto a los estudiantes que llegan de la Comunidad Valenciana o de Cataluña-. Pero lo que reclama Vox va más allá y es una medida estructural que pide un tratamiento individualizado a cada alumno que está de paso en Baleares, sin plazos fijos marcados.

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