Un momento de la procesión del Sant Crist de la Sang en Palma
Ni madera ni piedra: por qué el Cristo más famoso de Mallorca es de corcho y tiene un gemelo de 12 kilos
Cinco siglos después de visitar a los moribundos de un hospital medieval, el Cristo de la Sangre sigue siendo la imagen más venerada de la Semana Santa de Palma
Para entender la devoción por el Cristo de la Sangre, hay que entrar en un hospital y remontarse 500 años. El fervor de los mallorquines por esta imagen no nació en una catedral sino entre las sábanas de los moribundos del Hospital General de Palma. Pero la devoción más sentida de los mallorquines esconde un secreto de dos cuerpos y un búnker jurídico firmado en el Vaticano.
Su origen es puramente administrativo. En la Edad Media, el Papa Calixto III autorizó unificar los pequeños sanatorios de la isla en un gran Hospital General. Pero el Papa impuso que la iglesia de la Anunciación dependería de San Juan de Letrán. Aquello convertía el templo en una embajada de Roma en el centro de Palma, un territorio liberado del obispo local. Así fue cómo el Cristo nació con fueros propios.
La procesión del Crist de la Sang a su llegara al Palau del Consell de Mallorca
Muchos fieles desconocen que el Cristo de los mallorquines tiene un doble. La imagen original, la que de verdad conoce el dolor, descansa en el silencio de la sacristía. Es una talla liviana, de madera, de apenas 12,5 kilos. Estaba diseñada para la visita a las habitaciones de los enfermos del Hospital General que tiene al lado, un solo hombre la portaba para entrar en las salas de los enfermos y en las plantas de pediatría. Era un Cristo portátil que repartía bendiciones o la extremaunción, según soplara el viento de la muerte.
En algún momento de la historia se creó una nueva imagen, la madera pequeña dejó paso al corcho grande. La imagen que hoy detiene el pulso de Palma en la Semana Santa es un gigante de 55 kilos y pelo natural. Se hizo de corcho para ganar volumen sin que el peso fuera una condena a muerte para los costaleros, aunque cargar medio quintal durante diez horas siga siendo un castigo divino.
La Cofradía, los hombros y la escolta
Detrás de la talla no hay una cofradía al uso, hay Prohomonía de la Sangre. Un cuerpo de élite dividido en dos estamentos: 12 sobreposats, los hombros que cargan el corcho; y 12 prohoms, que son la escolta que porta los velones de cera.
Entrar en este círculo es una carrera de fondo. Se exige un noviciado de dos años y la aceptación debe ser por unanimidad. Antaño vestían de blanco y su era pedir limosna para que el hospital no quebrara. La procesión era, en origen, una colecta de vida o muerte.
Descendimiento del Crist de la Sang REMITIDA / HANDOUT por BISBAT MALLORCA Fotografía remitida a medios de comunicación exclusivamente para ilustrar la noticia a la que hace referencia la imagen, y citando la procedencia de la imagen en la firma 05/4/2023
La noche más larga de Palma
Por eso, cada Jueves Santo, el Cristo de la Sangre es el dueño del tiempo. Siempre sale el último en la procesión. Es la apoteosis final, escoltada por el obispo, que no regresa a su templo hasta las tres o las cuatro de la madrugada.
Para el mallorquín que no conoce la trastienda, es el momento de pedir protección. Para el que lo conoce, es el desfile de una imagen que dejó de visitar enfermos en sus habitaciones para convertirse en la devoción de una isla que, cinco siglos después, sigue creyendo en Él.