El sistema de alarmas roto y en el váter
Tres detenidos por intentar okupar un piso tras destrozar la alarma y arrojarla al inodoro
Los vecinos alertaron al 091 al detectar movimientos sospechosos en la madrugada y la Policía localizó a los sospechosos en un coche cercano
Tres hombres, dos españoles y un alemán, han sido detenidos en el barrio del Rafal, en Palma, después de forzar la puerta de una vivienda, arrancar la alarma y tirarla al váter en un intento de allanar y ocupar el inmueble. La secuencia duró pocos minutos: varios vecinos detectaron movimientos extraños, avisaron al 091 y, cuando los agentes llegaron a la zona, localizaron a los sospechosos dentro de un coche aparcado en las inmediaciones. La vivienda presentaba daños en la entrada y el sistema de seguridad había sido destrozado.
No hizo falta que fuera de día para que en la calle se entendiera que allí estaba pasando algo raro. Eran horas de madrugada, con el barrio en calma, cuando varios vecinos advirtieron a tres hombres tratando de entrar en un piso. No era el trasiego habitual de quien llega tarde a casa o ha perdido las llaves. La escena sobresaltaba así que decidieron llamar al 091.
Ese aviso fue el primer freno a un intento que, según la información facilitada después por la Jefatura Superior de Baleares, ya estaba en marcha. Los tres hombres habían logrado acceder a la vivienda tras dañar la puerta. Una vez dentro, dirigieron su atención al sistema de alarma, consciente o inconscientemente sabiendo que ese dispositivo podía arruinarles la maniobra. Lo arrancaron, lo rompieron y lo tiraron al inodoro. El gesto, tan burdo como elocuente, resume bastante bien la lógica de este tipo de asaltos: entrar rápido e inutilizar cualquier medida de seguridad que delate el momento en el que entraron. Si no hay registro, queda en el aire cuándo entraron y si hubo tiempo de constituir morada.
Pero esta vez no lo tuvieron. Los testigos no solo alertaron de lo que estaba ocurriendo, sino que además aportaron una descripción física de los presuntos autores. También la empresa de seguridad de la vivienda facilitó información. Con esos datos, los agentes desplegados en la zona pudieron localizar poco después un coche estacionado en las inmediaciones en cuyo interior estaban los tres sospechosos.
Los hombres, dos de origen español y uno alemán, coincidían con las características que se habían comunicado minutos antes. Mientras una parte de la actuación se centraba en su identificación, los agentes comprobaron el estado de la vivienda. La inspección confirmó lo que los vecinos ya intuían desde la calle: la puerta estaba dañada y el sistema de alarma había sido arrancado y arrojado al váter, presumiblemente para inutilizarlo y borrar cualquier rastro de la intrusión.
El episodio terminó con la detención de los tres hombres, que además reconocieron los hechos, según la información policial. Se les atribuyen de forma provisional delitos de daños y de ocupación. La intervención evitó que llegaran a asentarse y que el caso derivara en una usurpación de vivienda, lo que en España se traduce en años de via crucis judicial.