El secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez López, durante una ofrenda floral en el cementerio de La Almudena en 2022 en Madrid
Vox pide declarar en Palma persona 'non grata' al secretario de Estado de Memoria Democrática
Acusa a Fernando Martínez López de «provocar» e ignorar las sentencias judiciales que protegen al monolito
vox ha registrado una proposición en el Ayuntamiento de Palma para blindar el monumento de Sa Feixina y, de paso, señalar directamente al brazo ejecutor de la piqueta ideológica de Pedro Sánchez. La formación liderada por Fulgencio Coll ha ha registrado una proposición para el pleno del próximo día 30 en la que exige declarar persona non grata al secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez López.
Es una respuesta directa al último zarpazo del Gobierno de Pedro Sánchez, que el pasado marzo reactivó la maquinaria para derribar este monolito ignorando el blindaje que el Tribunal Supremo y el Tribunal Superior de Justicia de Baleares han otorgado al conjunto. Para Vox, la orden de retirada no es más que una «provocación» que busca resucitar un fantasma ya enterrado por la Justicia.
Según el texto de la iniciativa, Martínez López actúa con «empeño» personal contra un monumento que, tras su reinterpretación en 2010, fue despojado de cualquier simbología franquista para honrar a todas las víctimas del crucero Baleares.
Vox busca el señalamiento político del secretario de Estado pero también pide al consistorio que acuda a los tribunales para recurrir la decisión del Gobierno de Pedro Sánchez de incluir este monolito en el catálogo de símbolos y elementos contrarios a la memoria democrática.
La intención es que el Ayuntamiento de Palma recurra formalmente la orden estatal de demolición, apoyándose en la modificación del Plan General que PP y Vox sacaron adelante el 26 de marzo para blindar el monolito como Bien Catalogado. Justo el mismo día que el monolito entró en la lista negra de Moncloa.
Vox sostiene que la resolución del Gobierno cuestiona decisiones judiciales firmes que declararon el monumento Bien Catalogado y que reconocieron la pérdida de su simbología franquista tras su reinterpretación en 2010, llevada a cabo precisamente por la entonces alcaldesa de Palma, la socialista Aina Calvo.
En el año 2020 la justicia balear declaró el monolito como Bien Catalogado, otorgándole una de las máximas protecciones de la Ley autonómica balear. El Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJB) sentenció en el año 2021 que el monolito recuperó su «finalidad originaria» de homenaje, tras ser despojado de la simbología franquista en 2010. Más tarde, el Tribunal Supremo cerró el debate al inadmitir los recursos de las entidades que pedían el derribo con el apoyo de los partidos de izquierda.
Relato 'guerracivilista'
Como ya informó El Debate, fuentes jurídicas apuntan a que la actuación del Ejecutivo podría entrar en contradicción con el principio de ejecución de sentencias y con la propia Ley de Memoria Democrática, que contempla excepciones para elementos con valor artístico o arquitectónico protegido.
«Poco se puede esperar de una administración gestionada por políticos afines a un Gobierno que, como se ha evidenciado en los últimos siete años, incumple sistemáticamente la Constitución. Desde Vox denuncian que 'la Moncloa del No a la Guerra' ahora desafía al poder judicial para imponer su relato 'guerracivilista'. Para la formación, esta maniobra sienta un precedente inquietante al ignorar deliberadamente que Sa Feixina es hoy, por sentencia judicial, un símbolo de reconciliación».