Seba en una foto de sus redes sociales
El drama de un mallorquín atrapado en la UCI en Tailandia: 7.600 euros al día por seguir respirando
Seba, de 48 años, permanece en estado crítico en un hospital de Bangkok mientras su familia pide ayuda traerlo de vuelta a Mallorca «Sólo nos queda pedir caridad»
A Seba le fallaron los pulmones cuando estaba de viaje en Tailandia. Desde entonces, cada bocanada de aire en Bangkok tiene un precio prohibitivo de 7.600 euros diarios. La idílica escapada que este mallorquín de 48 años emprendió hace apenas dos semanas junto a su amigo Miquel se ha transformado en una pesadilla para su familia, que lucha ahora desde Mallorca para pagar un tratamiento y poder trasladarlo a España. «Ya llevamos gastados más de 35.000 euros y sólo han pasado tres días», se lamenta su hermano Diego angustiado tras lanzar campaña de gofundme donde clama «Ayuda urgente para salvar a Seba».
«Hemos recaudado 14.000 euros, pero necesitamos 300.000 para salvarlo» y cubrir un tratamiento de alta complejidad y un eventual traslado a España que asciende a los 300.000 euros», pide su familia.
El pasado miércoles, Seba se empezó a encontrar mal. Una dificultad respiratoria derivó en una «neumonía severa» que ha comprometido sus órganos vitales. «Tiene infección en los pulmones, en los riñones y el corazón inflamado», detalla su familiar en declaraciones a IB3.
Seba viajó a Tailandia sin seguro médico, un error que hoy se traduce en una factura inasumible de «7.600 euros al día». «No pensó que pudiera pasarle nada», lamenta su familia, que ahora intenta compaginar la angustia por su salud con una colecta a contrarreloj. Ante las críticas en redes sociales por la falta de previsión, su hermano lo lanza: «Entiendo que digan que debió hacerse un seguro, pero no lo hizo. Ahora sólo nos queda pedir caridad».
Sin seguro de viaje
Sin acuerdos de reciprocidad sanitaria entre España y Tailandia, la Embajada sólo puede ofrecer gestiones burocráticas y buenas palabras. La vida de Seba depende, estrictamente, del bolsillo y de la solidaridad.
La noticia positiva dentro del drama es que Seba ya ha sido trasladado desde un hospital de Phuket a un centro en Bangkok equipado con tecnología ECMO (oxigenación por membrana extracorpórea), una técnica de soporte vital que sustituye la función de los pulmones cuando estos son incapaces de mantener al paciente con vida.
Seba en el hospital de Bangkok
A pie de cama, en el hospital de Bangkok, ya se encuentra su hermano pequeño, Gonzalo. Su llegada ha supuesto el primer alivio emocional para una familia rota en la distancia. «Está un poco más estable, pero sigue sedado», confirma su entorno.
Mientras Gonzalo vigila los monitores en Tailandia, en Mallorca se ha activado una maquinaria de solidaridad urgente a través de un crowdfunding. La transparencia es el compromiso de la familia: «Enseñaremos todas las facturas y devolveremos lo que no necesitemos», asegura.
En la isla esperan sus dos hijos y un círculo de amigos que se resisten a aceptar que unas vacaciones terminen en tragedia. Por ahora, la prioridad es que Seba siga respirando, aunque sea a través de una máquina, mientras su familia intenta reunir los 300.000 euros que lo separan de la vuelta a casa. «Si alguien viaja a un país así, que se haga un seguro», concluye su hermano. Es el consejo de quien ha descubierto de la peor forma posible que no hay nada más caro que sentirse invulnerable.