Reconstrucción de los hechos con la presencia de la acusada
Crimen de Pere Garau
La acusada de matar a su suegra irá a la cárcel cuando le den el alta de Psiquiatría
La jueza de guardia de Palma ha decretado el ingreso en prisión provisional de la mujer acusada de matar a su suegra en el barrio de Pere Garau, aunque por el momento continuará ingresada en el Hospital Son Espases, donde permanece bajo supervisión psiquiátrica.
El titular del juzgado de Instrucción número 12 de Palma ha dictado una interlocutoria con la que ordena que la detenida siga custodiada por la Policía Nacional y privada de libertad mientras permanezca hospitalizada. Según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJIB), en cuanto reciba el alta médica será trasladada a prisión provisional sin posibilidad de fianza. La investigación quedará ahora en manos de la magistrada del juzgado de Instrucción número 9 de Palma.
La Policía Nacional entregó este jueves por la tarde el atestado del crimen y, dado que la presunta autora continúa ingresada, el juzgado le tomó declaración de forma telemática, según fuentes cercanas al caso.
Cabe recordar que la mujer, de 36 años, fue trasladada este miércoles a Son Espases tras una primera evaluación psiquiátrica. Las mismas fuentes apuntan que el ingreso fue recomendado por los especialistas, aunque, en principio, no se considera que padezca un trastorno mental.
«En defensa propia»
La muerte violenta ocurrió el pasado lunes a primera hora. Según la acusada, nuera de la víctima, ambas discutieron y ella la agredió para «defenderse» porque la anciana, Rosario de 73 años, la quería acuchillar, según dijo.
Ella, reconoció, la agredió en repetidas ocasiones con un ventilador metálico que apareció en la misma habitación de la víctima y que este jueves se puede visualizar en el material gráfico que ha difundido la Policía Nacional. No obstante, la autopsia concluyó que la muerte se produjo por asfixia, es decir, después de golpearla con saña con el ventilador, la acusada la habría privado de respiración colocándose encima. La anciana, cuentan fuentes del caso, era una anciana muy delgada, mientras que la detenida pesa más de 90 kilos.
De hecho, la acusada fue hallada horas después del crimen tomando un café en una terraza cercana al piso y presentaba
lesiones claras en sus propios brazos y nudillos, las cuales la Policía vincula más bien con los intentos desesperados de la víctima por protegerse antes de morir.
María Ángeles, la detenida constaba en los registros como víctima protegida de violencia de género por una pareja anterior.