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Iglesia y arte
La Catedral de Mallorca abre las puertas del taller del maestro Gaudí
El Archivo Capitular de Mallorca abre al público más de 900 documentos inéditos que revelan el día a día, los costes, los protagonistas y los secretos administrativos de la gran transformación de la Seu impulsada por Antoni Gaudí
Durante más de un siglo, la huella de Antoni Gaudí en la Catedral de Mallorca ha estado a la vista de todos. Basta cruzar las puertas de la Seu para contemplar el gran baldaquino suspendido sobre el altar mayor o la luminosidad que transformó el interior del templo, para entender la magnitud de la reforma impulsada por el arquitecto catalán a comienzos del siglo XX. Sin embargo, hasta ahora permanecía prácticamente oculta la historia mundana de aquella intervención: los contratos, las facturas, las cartas, los presupuestos, los nombres de los artesanos, las empresas implicadas... Hasta hoy. Coincidiendo con el centenario de la muerte de Antoni Gaudí, fallecido el 10 de junio de 1926 en Barcelona tras ser atropellado por un tranvía, y con la celebración del Día Internacional de los Archivos, el Archivo Capitular de Mallorca ha dado un paso de enorme relevancia para investigadores, historiadores y amantes del patrimonio al abrir al público todo el rastro documental de la Catedral a manos de Gaudí.
El trabajo realizado por el equipo del Archivo Capitular ha permitido catalogar más de 900 documentos que ahora pasan a estar disponibles para consulta. Aunque el fondo reúne información sobre diferentes reformas ejecutadas en la Seu desde mediados del siglo XIX hasta los primeros años del siglo XXI, una parte especialmente valiosa se refiere directamente a la intervención desarrollada por Antoni Gaudí entre 1902 y 1915. Aquella que transformó para siempre la fisonomía interior de la Catedral y que nació de la estrecha colaboración entre el obispo Pere Joan Campins y el arquitecto catalán.
Hasta ahora, la historia de aquella actuación se conocía fundamentalmente a través de estudios especializados y de los elementos materiales que permanecen en el templo. A partir de ahora será posible seguir el rastro administrativo y humano de la obra. Los documentos permiten asomarse al día a día de los trabajos y conocer quiénes participaron en ellos, desde arquitectos y colaboradores hasta peones y artesanos.
Algunos de los documentos que ahora ven la luz
Albaranes, pagos, certificados, presupuestos...
El conjunto documental está integrado por una amplia variedad de materiales. Entre ellos figuran albaranes de pago, autorizaciones, cartas de pago, certificados, cuentas por trabajos realizados, comunicaciones, notificaciones, contratos, facturas, inventarios, letras de cambio, presupuestos, recibos y suscripciones. A ello se suman abundante correspondencia, proyectos de reforma y diversos expedientes de restauración. Se trata, en definitiva, de la documentación que acompaña a cualquier gran obra, pero cuyo valor histórico aumenta con el paso del tiempo. Gracias a ella será posible conocer con detalle qué materiales se emplearon, cuánto costaron determinadas actuaciones, qué talleres y empresas participaron en los trabajos y cuál era la red de proveedores que abastecía las obras de la Catedral.
El acceso abierto a esta documentación supone también una nueva herramienta para la investigación académica. Historiadores del arte, arquitectos, especialistas en restauración, archivistas o estudiosos de Gaudí dispondrán ahora de fuentes primarias capaces de arrojar nueva luz sobre una etapa fundamental en la trayectoria del arquitecto y en la historia de la Seu.
Los documentos puestos a disposición del público son aquellos cuya cronología alcanza hasta 1950. Los instrumentos de descripción elaborados por el Archivo Capitular pueden consultarse ya a través de la página web de la Catedral, facilitando la localización y el estudio de los fondos.
Arxiu Capitular de Mallorca
La iniciativa pone además en valor el trabajo desarrollado por el Arxiu Capitular de Mallorca, institución encargada de recoger, conservar, catalogar y difundir el patrimonio documental generado por la Catedral desde el siglo XIII hasta la actualidad. Con sede en la Casa de la Almoina de Palma, el archivo conserva también fondos y colecciones procedentes de donaciones particulares y constituye uno de los principales centros documentales de la isla. Aunque es de titularidad privada, su acceso es público y gratuito.
Cuando la Catedral empezó a respirar luz
Cuando Antoni Gaudí llegó a Mallorca llamado por el obispo Pere Joan Campins encontró una Catedral monumental, pero oscurecida por siglos de añadidos y condicionantes litúrgicos. Su intervención no consistió en levantar un edificio nuevo sino en resucitar uno antiguo. Así pues, entre 1902 y 1915 reorganizó el espacio interior para adaptarlo a las nuevas necesidades litúrgicas. Trasladó el coro, reordenó el presbiterio, restauró los púlpitos, diseñó el espectacular baldaquino suspendido sobre el altar mayor e impulsó la creación de nuevo mobiliario litúrgico.
Pero quizá su mayor obsesión fue la luz. Ordenó abrir ventanales que permanecían cegados, promovió nuevas vidrieras e introdujo sistemas de iluminación que devolvieron claridad a un interior que durante siglos había permanecido en penumbra. La Seu empezó entonces a mostrar una dimensión distinta, más luminosa, más abierta y más cercana a la idea espiritual que Gaudí perseguía.
No fue una reforma exenta de tensiones. Las discrepancias con parte del Cabildo acabaron provocando la interrupción de los trabajos. Sin embargo, muchas de las transformaciones que hoy definen la imagen interior de la Catedral nacieron de aquella intervención. Más de cien años después, por fin, podemos conocer no sólo lo que hizo Gaudí sino también cómo lo hizo.