Fachada de la comisaría de la Policía Nacional en Ibiza.
La pareja del policía fallecido en Ibiza escapó por una ventana tras una crisis en el domicilio
La investigación descarta la participación de terceras personas y apunta a que el agente había consumido medicamentos y sustancias estupefacientes
La investigación sobre la muerte del agente de la Policía Nacional hallado sin vida en la madrugada de este lunes en una vivienda municipal de Sa Penya, en Ibiza, apunta a que el fallecimiento se produjo tras una grave crisis personal en el interior del domicilio que compartía con su pareja.
Según han informado fuentes cercanas al caso, la mujer tuvo que abandonar la vivienda por una ventana al no poder salir por la puerta principal debido al estado en el que se encontraba el agente. Tras lograr escapar, pidió ayuda a una vecina y alertó a la Policía Nacional.
Los primeros indicios recabados por los investigadores han permitido descartar la intervención de terceras personas en la muerte del policía, que estaba destinado en la comisaría de Ibiza y tenía previsto trasladarse próximamente a Melilla.
Después de recibir el aviso, una patrulla acudió al inmueble. Cuando los agentes accedieron a la vivienda encontraron al joven ya sin vida.
Las mismas fuentes explican que el agente había consumido medicamentos y sustancias estupefacientes antes de los hechos. No obstante, los investigadores mantienen abiertas distintas líneas de trabajo para determinar las circunstancias exactas de la muerte y, especialmente, la intencionalidad de la ingesta.
La autopsia fue practicada durante la mañana del lunes, aunque será necesario esperar a los análisis complementarios del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses para conocer con precisión las causas del fallecimiento.
Las fuentes consultadas señalan que el agente podría haber sufrido una alteración grave de sus facultades, compatible con un episodio de desorientación o pérdida de contacto con la realidad.
«Ella salió porque tenía miedo», explican las mismas fuentes, que apuntan a la posibilidad de que el policía atravesara un episodio caracterizado por alucinaciones y un estado de fuerte alteración.
La mujer sufrió varios cortes en una pierna durante su huida por la ventana y, tras lo ocurrido, está recibiendo asistencia a través del servicio de atención psicológica de la Policía Nacional.
La investigación continúa abierta a la espera de los informes toxicológicos definitivos, que serán determinantes para esclarecer las circunstancias exactas de la muerte del agente.