iPhones robados por carteristas en Playa de Palma
Sucesos
Detenidas dos carteristas rumanas, con iPhones robados envueltos en papel de aluminio para evitar su rastreo
¿Qué hacen dos iPhone envueltos en papel de aluminio dentro del bolso de unas presuntas carteristas? Esa fue la imagen con la que se encontró la Policía Local de Palma al detener el sábado a dos mujeres acusadas de robar móviles a turistas en Playa de Palma. El método, tan barato como rudimentario, buscaba dificultar que los propietarios pudieran localizar los teléfonos inmediatamente después del hurto.
Aunque pueda parecer una solución cutre, envolver un teléfono móvil en varias capas de papel de aluminio puede reducir la recepción de señal y complicar durante un tiempo que el dispositivo pueda ser localizado mediante aplicaciones como «Buscar mi iPhone». No es infalible pero sí económico, fácil de conseguir y que puede retrasar el rastreo en los primeros minutos tras el robo.
Las detenidas son dos mujeres de nacionalidad rumana, de 20 y 22 años, que, según la Policía Local, actuaban junto a otros dos hombres formando un grupo dedicado a cometer hurtos en una de las zonas más concurridas de Playa de Palma. Mientras ellas fueron arrestadas, los otros dos sospechosos consiguieron escapar antes de que los agentes pudieran interceptarlos.
La intervención comenzó sobre las 15.40 horas del sábado en la calle de la Perla. Varios ciudadanos alertaron a una patrulla de la presencia de cuatro personas que, presuntamente, estaban aprovechando los descuidos de turistas y bañistas para sustraerles sus pertenencias.
Tras recibir el aviso, los agentes iniciaron una búsqueda por las inmediaciones de la carretera de s'Arenal. Poco después localizaron a las dos mujeres y procedieron a identificarlas. Durante el cacheo preventivo encontraron un teléfono móvil en el bolso de cada una de ellas. Ambos estaban completamente envueltos en papel de aluminio y, además, las sospechosas llevaban un rollo de este material entre sus pertenencias.
Cuando los policías les preguntaron por el origen de los terminales, las mujeres ofrecieron distintas versiones. Finalmente acabaron asegurando que los habían comprado a un desconocido por 200 euros, una explicación que no convenció a los agentes.
Para tratar de averiguar quién era el propietario de los teléfonos, los policías encendieron uno de los dispositivos y localizaron entre los contactos el número de un familiar. Al otro lado de la línea, una mujer confirmó que apenas unos minutos antes habían robado las mochilas de dos amigos suyos y que los móviles se encontraban en su interior. Los perjudicados fueron requeridos para acudir a las dependencias policiales donde recuperaron sus teléfonos y presentaron la correspondiente denuncia.
Las dos mujeres fueron detenidas como presuntas autoras de un delito de hurto. La Sala de Atestados de la Policía Local instruyó las diligencias antes de poner el caso en manos de la Policía Nacional, que continuará con la investigación para tratar de identificar y localizar a los otros dos integrantes del grupo que lograron huir.