Celebración en la plaza de las Tendillas de la victoria de España en el Mundial
La «hispanofobia» del separatismo: Vox denuncia el acoso a un grupo de jóvenes en Mallorca por lucir la bandera de España
La Policía tuvo que escoltar a las víctimas tras el acoso en Santa Maria del Camí, mientras Vox señala al alcalde nacionalista por alentar un «clima de odio»
Un grupo de jóvenes ha tenido que ser protegido y escoltado por la Policía Local en el municipio mallorquín de Santa Maria del Camí tras sufrir el acoso de un grupo de radicales separatistas. El motivo de los insultos y momentos de tensión ha sido el simple hecho de exhibir la bandera de España en la calle, tal y como ha denunciado este lunes Vox a través de un comunicado. A pesar de las provocaciones de los intolerantes, la compostura «ejemplar» de los agredidos evitó que el incidente derivara en males mayores y no hubo detenciones.
Desde la dirección del partido que encabeza Gabriel Le Senne han defendido a los jóvenes afectados y han reivindicado que el uso y exhibición de la bandera nacional está amparado por la Constitución y representa a la totalidad de los ciudadanos españoles, al margen de su ideología política.
«Es preocupante hasta qué punto el separatismo ha normalizado que portar la bandera de todos los españoles sea visto como una provocación objeto de insultos y señalamiento en nuestros propios pueblos. No vamos a permitir que se intimide a la juventud que se siente orgullosa de su nación», ha lamentado el representante local de la formación en este municipio, donde gobiernan los nacionalistas de Més.
La bandera como un símbolo prohibido
El coordinador de Vox en Santa María, Antonio Torres, considera que es «es intolerable que en pleno siglo XXI unos jóvenes tengan que ser protegidos por la Policía Local por el simple hecho de exhibir la bandera de todos los españoles». Lo realmente grave, recalca, «no es que llevaran una bandera, sino que hubiera quienes consideraran legítimo increparlos e intentar agredirlos por ello».
Torres ha señalado que «las fiestas patronales deben ser un espacio de convivencia y unión entre todos los vecinos, no un escaparate de propaganda ideológica donde sólo parecen ser bienvenidos los símbolos que gustan al separatismo. Cuando se permite la exhibición de banderas de todo tipo, resulta inaceptable que la bandera de España sea tratada como un símbolo prohibido o motivo de enfrentamiento». Desde Vox recuerdan que los jóvenes actuaron en todo momento de forma pacífica, limitándose a reclamar unas fiestas neutrales y abiertas a todos, sin insultos ni provocaciones.
Pese a ello, «la intervención policial se produjo exclusivamente para garantizar su seguridad y evitar que fueran agredidos".
Antonio Torres ha responsabilizado al equipo de gobierno municipal, encabezado por el alcalde nacionalista, Nicolau Canyellas de Més per Mallorca, de haber convertido las fiestas en un espacio cada vez más politizado y excluyente. «Cuando desde las instituciones se alimenta el sectarismo y se normaliza el rechazo a todo lo que representa España, se termina generando un clima de odio que acaba señalando a vecinos por pensar diferente. Esa es la verdadera consecuencia de años de políticas identitarias».
Orgullo de ser español
El coordinador de Vox ha asegurado que «Santa María no pertenece a los radicales ni a quienes pretenden patrimonializar las fiestas. Pertenece a todos sus vecinos. Desde Vox defienden» el derecho de cualquier mallorquín a sentirse orgulloso de España sin miedo a ser insultado, amenazado o agredido« y tener »unas fiestas para todos, sin exclusiones, sin sectarismo y donde la libertad y el respeto prevalezcan sobre la intolerancia de unos pocos".
Hace una semana, el alcalde soberanista canceló la pantalla que iba a colocarse en la plaza del pueblo para seguir la semifinal del Mundial entre Francia y España alegando quejas vecinales pesa a reconocer la avalancha de peticiones que reclamaban seguir el partido.