Sargantana balear
El Govern da por imposible acabar con las serpientes en Ibiza
La directora general de Medio Natural reconoce que la erradicación del reptil invasor es muy complicada y se centra en salvar a las lagartijas pitiusas
El Govern balear asume que la batalla contra la invasión de serpientes en Ibiza está lejos de poder ganarse. La directora general de Medio Natural, Ana Torres, ha reconocido que la erradicación total de estos reptiles en la isla es un objetivo que, a día de hoy, consideran «muy complicado», por lo que la estrategia pasa por reducir al máximo su población y tratar de evitar la desaparición de la lagartija pitiusa, una de las especies más emblemáticas de las Pitiusas.
En una entrevista concedida al Diario de Ibiza, Torres explica que la experiencia en otros archipiélagos del mundo demuestra que eliminar por completo este tipo de especies invasoras resulta extremadamente difícil.
«Nuestro objetivo principal es reducir el número de ejemplares que existen actualmente en la isla. Ojalá consigamos erradicarlas, pero en Ibiza lo vemos muy complicado», afirma. En cambio, se muestra mucho más optimista con Formentera, donde las serpientes están más localizadas y su expansión es menor.
Para intentar contener la plaga, el Govern ha aumentado hasta 3.000 las trampas repartidas entre Ibiza y Formentera, ha extendido el trampeo a todos los islotes y mantendrá el dispositivo activo durante todo el año.
No solo lagartijas
La responsable de Medio Natural advierte además de que las serpientes ya no solo ponen en peligro a las lagartijas autóctonas. Según explica, también devoran pequeños mamíferos, saquean nidos de aves, se alimentan de huevos y polluelos e incluso pueden entrar en explotaciones agrícolas para comerse aves de corral.
Respecto al futuro de la lagartija pitiusa, Torres admite que «se debería haber actuado antes» frente a la expansión de las serpientes, aunque insiste en que todavía hay margen para intentar salvar la especie.
Entre otras acciones, el Govern trabaja desde hace un año en una estrategia de conservación que incluye programas de cría en cautividad junto al Zoo de Barcelona y Bioparc, además de un convenio con la Asociación Ibérica de Zoos y Acuarios (AIZA) para implicar a otros parques zoológicos españoles.
Refugios públicos y privados
Paralelamente, ya se están construyendo refugios protegidos para reintroducir ejemplares en zonas completamente aisladas de las serpientes. El primero de estos espacios experimentales se encuentra en la finca insular de Can Marines y el Ejecutivo autonómico pretende extender el modelo a otras fincas, incluidas propiedades privadas que cumplan los requisitos técnicos. Precisamente, existen varias entidades, como Sargantana Power, que han reclamado poder contar en sus jardines con refugios para estos animales. Una reclamación que incluye también que sea el Govern el que se haga cargo del control de los refugios privados mediante especialistas.
El Govern, por otro lado, participa en un proyecto europeo Life con una duración de cinco años para desarrollar nuevos métodos de captura de serpientes, entre ellos sistemas basados en feromonas que permitan mejorar la eficacia del trampeo.
El objetivo, concluye Torres, es desplegar una estrategia integral que permita frenar el avance de la especie invasora y evitar la desaparición de la lagartija pitiusa, cuya principal amenaza son ya las serpientes introducidas en el archipiélago.