Vista de un crucero en el puerto de Ibiza.

Vista de un crucero en el puerto de Ibiza.Ibiza Preservation

Los megacruceros disparan la presión turística en Ibiza: un 36% más de pasajeros con casi los mismos barcos

Un informe alerta de que limitar el número de escalas ya no basta y reclama poner tope también al tamaño de los buques y a los desembarcos diarios

La isla de Ibiza recibió el pasado año un 36 por ciento más de cruceristas en comparación con 2019, pese a mantener prácticamente el mismo número de cruceros. Según ha informado el Observatorio de Sostenibilidad de Ibiza & Formentera Preservation se revela así un cambio en el modelo de esta actividad en Ibiza.

Durante el pasado año llegaron a la isla 537.951 pasajeros a bordo de 165 cruceros, un 36 por ciento más de cruceristas que los registrados en 2019, cuando desembarcaron 395.235 personas desde los 163 cruceros recibidos.

Aunque el número de embarcaciones apenas ha variado, el incremento del volumen de pasajeros apunta a la llegada de buques con mayor capacidad, una evolución que, según la fundación ambiental, obliga a replantear la forma de medir el impacto del turismo de cruceros sobre la isla.

El Observatorio de Sostenibilidad ha tomado 2019 como año de referencia por tratarse del último ejercicio anterior a la pandemia con una actividad de cruceros plenamente consolidada. Tras el desplome registrado en 2020 y 2021 y la recuperación iniciada en 2022, el volumen de pasajeros alcanzó máximos históricos en 2023 y 2024.

Aunque en 2025 desembarcaron 537.951 cruceristas, un 7,2 por ciento menos que los 579.485 registrados en 2024, la actividad continuó muy por encima de los niveles previos a la pandemia. Con solo dos cruceros más que en 2019, el año pasado llegaron 142.716 pasajeros más que dicho año, una evolución que evidencia el cambio experimentado por este tipo de turismo.

«Durante años el debate sobre los cruceros se ha centrado en el número de barcos, pero los datos muestran que ese indicador ya no basta para entender su impacto. Hoy llegan prácticamente las mismas escalas que hace unos años, pero con una capacidad de pasajeros muy superior», ha explicado la coordinadora del Observatorio de Sostenibilidad de Ibiza & Formentera Preservation, Elisa Langley.

75.000 cruceristas al mes

El incremento del número de pasajeros también se refleja en los indicadores de presión turística. Entre junio y septiembre desembarcaron en Ibiza más de 75.000 cruceristas al mes, concentrándose la mayor parte de la actividad durante la temporada alta.

En 2025 la isla registró 327 cruceristas por cada 100 habitantes. La actividad crucerista registrada en 2025 confirma, además, que el total de los cruceros que llegaron a la isla, 165, lo hicieron en tránsito.

«La presión que ejerce un crucero no depende únicamente del tiempo que permanece atracado. Miles de personas coinciden en pocas horas en un mismo espacio y eso tiene efectos sobre la movilidad, los servicios públicos y la capacidad de acogida de la ciudad», ha señalado Langley.

En el conjunto de Baleares, los cruceros que hicieron escala en el puerto de Ibiza representaron el 26,8 por ciento de los 616 cruceros en tránsito registrados en el archipiélago.

Aunque este porcentaje es inferior al 30,8 por ciento alcanzado en 2024, la isla continúa concentrando más de una cuarta parte de toda la actividad crucerista balear.

A la vista de estos resultados, desde el Observatorio de Sostenibilidad de Ibiza & Formentera Preservation consideran necesario adaptar la regulación del turismo de cruceros a la evolución experimentada durante los últimos años.

Número de pasajeros por día

En este sentido, propone establecer límites no sólo al número de cruceros que pueden llegar a la isla, sino también al tamaño de los buques y al número total de pasajeros que pueden desembarcar cada día, evitando la coincidencia de varias embarcaciones de gran capacidad en una misma jornada y reduciendo así la presión sobre el puerto, la movilidad y los principales espacios turísticos.

Asimismo, propone prohibir el desembarque de cualquier residuo procedente de los cruceros que no pueda ser tratado por los sistemas de gestión existentes en la isla, limitando su recepción exclusivamente a residuos previamente separados para su reciclaje y evitando incrementar la presión sobre unas infraestructuras ya saturadas.

El informe también plantea impulsar una regulación específica para reducir el impacto ambiental de los cruceros mientras permanecen atracados, favoreciendo su conexión obligatoria a la red eléctrica mediante sistemas OPS (Onshore Power Supply) y limitando el funcionamiento de los motores auxiliares para reducir las emisiones atmosféricas, contaminación y el ruido en el entorno portuario.

Asimismo, considera que el número de cruceros atracados simultáneamente debería adaptarse a la capacidad de conexión eléctrica disponible hasta que se amplíe el suministro desde tierra.

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