Imagen de dos puertas tapiadas para impedir el acceso de okupas
«Una película de terror»: Ponen fin al infierno okupa en una casa en ruinas junto a un colegio en Menorca
El Ayuntamiento de Ciutadella desaloja y tapia la vivienda, que se había convertido en un foco de inseguridad para vecinos y escolares
«¡No salgáis al balcón, se están pegando!». Con este aviso entre vecinos se alertaban este verano en la calle Pintor Torrent de Ciutadella. Un grupo de okupas se había instalado en una casa en ruinas situada justo al lado de un colegio, y el vecindario se había convertido en una pesadilla diaria entre peleas diarias y hasta un intento de homicidio.
Estaban pared con pared con el colegio pero este viernes el Ayuntamiento de Ciutadella ejecutó el desalojo definitivo de todos los okupas que mantenían tomada esta edificación en ruinas en el solar municipal, según ha avanzado el diario menorca.info.
La tensión acumulada estalló el pasado 24 de agosto a plena luz del día. En pleno corazón de Ciutadella y a escasos metros del centro educativo, se desencadenó una violenta reyerta entre los okupas que residían ilegalmente en la finca. Uno de ellos atacó violentamente al otro utilizando una botella de cerveza rota, y le provocó cortes profundos en el cuerpo y en las extremidades.
Intento de homicidio entre okupas
La Policía Local detuvo al agresor, que entró está en prisión provisional por un presunto delito de tentativa de homicidio. Los propios residentes calificaron la situación como un «película de terror».
Agentes municipales se desplazaron hasta el centro penitenciario para que el propio recluso autorizara a un familiar a retirar los enseres que aún acumulaba en el interior para acelerar la expulsión.
Colegio Pintor Ciutadella
El Consistorio defiende que ha actuado siguiendo la vía administrativa y que, si hubiera sido necesario, habría acudido a los tribunales para recuperar el inmueble.
Las puertas del colegio Pintor Torrent en Ciutadella respiran por fin tranquilidad. Por ahora, al menos, la situación es distinta. La casa está vacía, cerrada y sin techos. El colegio afronta el nuevo curso sin los ocupas que durante meses habían generado multitud de problemas a su alrededor.
Una vez clausurados todos los accesos al edificio para impedir nuevas okupaciones, el plan del Ayuntamiento contempla la demolición total del inmueble. La solución definitiva, por tanto, tendrá que esperar aún al proyecto y el posterior derribo.