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Alfonso XIII, durante la visita que hizo a París en 1913, con el presidente de Francia, Raymond PoincaréWikimedia Commons

Casa Real  Francia se equivoca: Alfonso XIII volvió de incógnito al Palacio de Versalles en 1919

Fuentes galas aseguraban que la última visita de un Rey de España, antes de la de Don Felipe de ayer, fue en 1905

Francia se equivoca cuando afirma que el último Rey de España que había visitado el Palacio de Versalles fue Alfonso XIII en 1905. Así lo anunciaba este martes el equipo del Palacio de Versalles con motivo de la visita que hizo el Rey Felipe VI a la exposición «El Gran Delfín».

Alfonso XIII sí visitó Versalles en 1905, pero aquella no fue su única visita, porque no tuvo tiempo de contemplar los tesoros artísticos acumulados en la histórica mansión. Al despedirse en aquella ocasión del conservador del Palacio, monsieur Pierre De Nolhac, el Rey le prometió que volvería más adelante, de riguroso incógnito, para visitar con todo detenimiento el palacio de su antepasado Luis XIV, según explican las crónicas periodísticas de la época.

Catorce años después, en 1919, Alfonso XIII pudo cumplir su promesa y el 7 de noviembre de 1919, acompañado por el embajador de España en Francia, José María Quiñones de León, abandonó el Hotel Meurice, donde se alojaba en París, y partió en automóvil hacia Versalles.

Volvió 14 años después

En la puerta del Palacio de Versalles, el Rey fue recibido por el mismo conservador del museo, monsieur De Nolhac, y por el conservador adjunto, André Pératé, quienes le acompañaron a visitar el edificio, según las crónicas publicadas en aquellos días en ABC y en El siglo futuro.

El Rey estuvo en la deslumbrante Galería de los Espejos, donde cinco meses antes -el 28 de junio de 1919- se había firmado el Tratado de Versalles, que había puesto fin a la I Guerra Mundial. Aunque España fue neutral en ese conflicto, Alfonso XIII se implicó mucho con la Oficina de la Guerra que instaló en el Palacio Real de Madrid para ayudar a los prisioneros y combatientes de los dos bandos y a sus familias.

La Galería de los Espejos del Palacio de Versalles

Después recorrió los salones de la planta baja, que se acababan de instalar, la galería de retratos, el gabinete de María Antonieta y el gabinete de confianza de Luis XV. Además, pidió a los conservadores que le explicaran la etiqueta palaciega que imperaba en aquella época.

El juicio del mariscal Bazaine

A continuación, el Rey cruzó el parque en automóvil y se trasladó al Gran Trianón, donde preguntó en qué salón se había celebrado el proceso por el que fue condenado a muerte por traición tras la guerra franco-prusiana el mariscal Bazaine, aunque luego se le conmutó la pena por 20 años de prisión y, tras escaparse, huyó a Madrid, donde el padre del Monarca, Alfonso XII, le protegió.

Alfonso XIII también estuvo viendo detenidamente la carroza de gala y el Petit Trianón, antes de trasladarse, otra vez en coche, a la Aldea de la Reina, donde María Antonieta se refugiaba de la rigidez palaciega buscando el contacto con la naturaleza. Según las crónicas, el Rey se separó de sus acompañantes para contemplar el paisaje y así terminó su segunda visita al Palacio de Versalles, de la que las autoridades actuales, al parecer, no tienen constancia.