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El Rey Juan Carlos I y su amigo Pedro Campos siguen las regatas desde una lanchaEuropa Press

Casa Real  El Rey Juan Carlos regresa a Cascais tras disfrutar de una nueva victoria del 'Bribón' en Sangenjo

El padre del Rey ha estado acompañado estos días por la Infanta Elena, su sobrina Simoneta y su nieta Victoria Federica, acompañada de su novio, Jorge Navalpotro

El Rey Juan Carlos ha emprendido regreso poco después de las 19 horas de este domingo desde Sangenjo (Pontevedra) a Cascais (Portugal), donde cada vez pasa más tiempo, sobre todo a partir de estas fechas del año, en las que el calor empieza a apretar en Abu Dabi, su lugar de residencia habitual.

El Rey Padre ha regresado en avión a Cascais después de pasar cinco días en Sangenjo, donde ha estado siguiendo las regatas de vela. En esta ocasión se ha disputado la tercera serie del Trofeo Xacobeo de la Liga Nacional para embarcaciones de 6 metros, y Don Juan Carlos ha seguido desde una lancha auxiliar la competición en la que ha vuelto a ganar su equipo con el velero «Bribón». La cuarta prueba se desarrollará entre los días 19 y 21 de junio, un mes antes del Campeonato de Europa, que se disputará a mediados de julio en el lago Lemán (Suiza).

Durante estos días, el Rey ha recibido la visita de su hija mayor, la Infanta Elena; de su sobrina Simoneta Gómez-Acebo y de su nieta Victoria Federica, que viajó hasta Sangenjo acompañada de su novio, Jorge Navalpotro. La hija de la Infanta ya tuvo oportunidad de presentarle a su novio a Don Juan Carlos el pasado 5 de abril en Sevilla, donde asistieron a la corrida del Domingo de Resurrección.

El Rey Juan Carlos sigue las regatas de Sangenjo desde una lancha auxiliarGTRES

La Infanta Elena, este domingo en el Real Club Náutico de SangenjoGTRES

Don Juan Carlos, en la lancha con su nieta Victoria Federica y su novio, Jorge NavalpotroEFE

Simoneta Gómez-Acebo habla por teléfono en el embarcadero del Real Club Náutico de SangenjoEuropa Press

Al día siguiente de aquella corrida, el Rey Padre abandonó Sevilla y se instaló en la localidad portuguesa de Cascais. Desde allí se desplazó a París para recoger el premio otorgado en la Asamblea Nacional de Francia a su libro de memorias, Reconciliación, y tras el homenaje regresó de nuevo a Cascais tras pasar unos días en Vitoria para su habitual chequeo médico y otros en Sangenjo para disfrutar del mar.