Los Reyes con la Princesa de Asturias y la Infanta Sofía, el pasado verano en Mallorca
Casa Real El partido de Nueva York, primer gran viaje oficial de los Reyes con sus hijas al exterior
Hasta ahora solo han cruzado las fronteras juntos en desplazamientos privados, como vacaciones o para asistir al entierro de la Princesa Irene en Grecia
El viaje que los Reyes harán el próximo fin de semana a Nueva York, para asistir a la final del Mundial de fútbol, con la Princesa de Asturias y la Infanta Sofía, será el primer gran desplazamiento de carácter institucional que los cuatro miembros de la Familia Real realicen juntos al exterior. Hasta ahora, todos sus desplazamientos fuera de España han sido de carácter privado.
La única excepción que se recuerda es el viaje familiar que hicieron el pasado enero a Atenas para acudir al funeral y entierro de la Princesa Irene de Grecia, hermana de la Reina Doña Sofía. Un acto que, aunque era claramente familiar -de hecho, no fue necesario que les acompañara ningún miembro del Gobierno-, sí fue incluido en la agenda oficial de la Familia Real con el fin de informar con transparencia.
Elemento de cohesión nacional
Los Reyes y sus hijas viajarán a Nueva York para representar a España y apoyar a la selección española que se disputará con Argentina el título de campeones del mundo. En unos momentos de gran crispación y enfrentamiento político, la Corona se ha puesto al frente de uno de los pocos proyectos aspiracionales que unen a todos los españoles, los éxitos deportivos. Y ha vuelto a ejercer de elemento de cohesión nacional, como establece la Constitución.
Los cuatro miembros de la Familia Real están viviendo con un gran entusiasmo este Mundial de fútbol desde el primer momento. De hecho, el Rey fue el pasado mes de mayo protagonista del vídeo que la Federación Española de Fútbol publicó para dar a conocer la lista de jugadores elegidos por Luis de la Fuente para jugar en el Mundial.
Aquel vídeo tuvo una gran repercusión mediática y demostró que el compromiso de la Corona con el deporte nacional es un gesto institucional de enorme calado, según un informe realizado días después por la empresa EnigmIA, que analizó la huella mediática. Según los responsables del informe, el hallazgo principal fue que el Rey convirtió un acto deportivo en un acto de Estado. También destacaron que el vídeo aportó frescura, cercanía y modernidad sin activar ninguna controversia.
El apoyo de Don Felipe a la selección española volvió a ponerse de manifiesto el pasado 27 de junio, cuando viajó a Guadalajara (México) y asistió al partido que España disputó con Uruguay. Tras la competición, el Rey acudió a los vestuarios a felicitar a los futbolistas y les dijo: «Yo espero poder volver; si vuelvo, es porque estáis en la final». También les animó a «seguir» porque en aquel momento quedaba «mucho campeonato por delante». «Va a ser duro y complicado, pero tenéis calidad, ganas, nivel y todo lo que hay que tener para llegar. Mucho ánimo y a por ello», les dijo.
El Rey no pudo asistir a los dos últimos partidos de la selección española porque ambos coincidieron con actos oficiales relevantes que habían sido programados con anterioridad. Al España-Bélgica no pudo ir porque ese viernes tuvo que presidir la entrega de los reales despachos a los nuevos oficiales en la Academia General del Aire de San Javier (Murcia), y al España-Francia tampoco pudo ir porque estaba en Barcelona en la entrega de los premios de la Fundación Princesa de Gerona. Por eso, los Reyes y sus hijas vieron el partido por televisión desde un salón del hotel en el que pernoctaron.
El entusiasmo, no solo del Rey, sino también de la Reina, la Princesa de Asturias y la Infanta Sofía, quedó patente en el vídeo que la Casa del Rey difundió esa noche, en el que se ve a la Familia Real vistiendo la camiseta blanca de la segunda equipación y celebrando con euforia la victoria de la selección española frente a Francia.