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El rey Felipe VI (c) entrega el premio Foro La Toja al ex presidente de Portugal Marcelo Rebelo de SousaEFE

Felipe VI pide «escuchar las voces críticas»: «No todas son destructivas o desmesuradas»

El monarca ha asegurado que el vínculo atlántico está destinado a «pervivir» y ha subrayado la necesidad de regular la IA para que sea el ser humano la que la guía al bien común

El Rey Felipe VI ha inaugurado este jueves el Foro La Toja en el que se ha mostrado a favor de escuchar las «voces críticas» y ha urgido a «la paz, la seguridad y los derechos humanos».

Así lo ha manifestado el monarca que ha hecho mención al reto climático y, además, a las «guerras híbridas». El Rey ha asegurado que el denominado orden mundial ha «dado frutos irrenunciables, como la Declaración Universal de los DDHH o la Carta de las NNUU; el ensanchamiento de la comunidad internacional, la creación de múltiples organismos internacionales, el desarrollo como nunca del comercio global, el incremento de la cooperación, la difusión de avances de enorme impacto social en ámbitos como la medicina y la educación. Por no hablar de la construcción de la Europa unida».

Sin embargo, ha apuntado que «también asimetrías, desigualdades, procedimientos anquilosados que abocan a la parálisis». Es por ello que asegura que es «preciso renovar el orden mundial» y hacerlo porque a las guerras se suman nuevas inquietudes como las «amenazas híbridas».

En este sentido, también se ha pronunciado sobre el avance de la inteligencia artificial de la que ha asegurado que se necesita un «control humano que la oriente hacia el bien común».

«Prestemos, por ello, atención a las voces críticas. No todas son destructivas o desmesuradas. Por debajo de la crispación de nuestros días puede haber razones sensatas que nos lleven a perfeccionar lo perfectible, a reformar lo reformable», ha mencionado Felipe VI que ha asegurado que es «un esfuerzo que merece la pena».

Además, el Rey ha asegurado que el vínculo atlántico «está destinado a pervivir»: «Lo digo a partir de mi propia experiencia vital como estudiante en Canadá y en EEUU, algo que me ha permitido desarrollar y mantener unos vínculos afectivos indisolubles con Norteamérica. Y también, desde luego, y, sobre todo, lo digo como Jefe de Estado de una de las grandes democracias europeas». «Así que insisto: busquemos los necesarios espacios de confluencia. Entendamos el orden mundial como proceso; la cooperación internacional como proceso; la construcción europea también como proceso. Su perfección es el ideal que ambicionamos, pero quizá nunca veamos del todo cumplido porque en su carácter dinámico, de aspiración constante, reside su auténtica fuerza», ha añadido.

El Rey ha preguntado «dónde se sitúa la esencia» de todos los europeos para responder que está en el «respeto a la dignidad de la persona»: «A partir de ahí, todo se declina de manera natural: la convivencia democrática, el estado de derecho, las libertades y responsabilidades inherentes a la ciudadanía», ha sentenciado.