Jorge Buxadé y David Moreno en Cabañeros
Entrevista
Jorge Buxadé: «La ideología que produjo el apagón es la misma que está destruyendo el campo español»
El pasado jueves, el Jefe de la Delegación de Vox en el Parlamento Europeo, acompañado del presidente del Grupo Parlamentario en las Cortes de Castilla-La Mancha, David Moreno, y de Ricardo Chamorro, diputado nacional, visitó el Parque Nacional de Cabañeros
Jorge Buxadé es Jefe de la Delegación de Vox en el Parlamento Europeo. El pasado jueves visitó junto a David Moreno, presidente del Grupo Parlamentario Vox en Castilla-La Mancha, y Ricardo Chamorro, diputado nacional, el Parque Nacional de Cabañeros, entre Ciudad Real y Toledo, una de las maravillas naturales de la región que no pasa por su mejor momento. Y de primeras solo por la «simple» visión de un Buxadé ciudadano que podría haber sido cualquier otro.
Los políticos de Vox Ricardo Chamorro, David Moreno y Jorge Buxadé en Cabañeros
El ciudadano, alejado del político, que advierte de una visible «situación de dejadez» en el patrimonio natural: «Estuvimos en uno de los pequeños barrancos entre los montes y estaba todo de color oscuro. Los jabalíes habían levantado todo el suelo, porque evidentemente comen las raíces. Se está destruyendo la flora del parque, que es el origen de la creación del Parque Nacional»: la sensación del ciudadano que claramente, sin mayores entendimientos, observa que es «como si un propietario no estuviese cuidando su parcela».
Es necesario que los españoles sepan que tenemos un Parque Nacional que está dejado de la mano de Dios por obra de los políticos y de las organizaciones ecologistas
–¿Y qué reacción produce en el político este panorama?
–Lo primero es llamar la atención sobre esto, porque dentro de la vorágine de noticias y de información de todo tipo que vivimos, creo que es necesario que los españoles sepan que tenemos un Parque Nacional que está dejado de la mano de Dios por obra de los políticos y de las organizaciones ecologistas, que están produciendo un daño al medioambiente y también a la propiedad privada. Porque el Parque Nacional de Cabañeros tiene esta singularidad: hay fincas de propiedad particular incluidas dentro del parque. Hay que informar a los empleadores y señalar a los responsables, que son todos aquellos que han establecido un modelo donde no se permite la compatibilidad entre la protección del medioambiente con actividades tradicionales. En la parte más política, pura y dura, es que vamos a recuperar un expediente que ya el PSOE ha intentado matar, que es la propia reclamación de los propietarios de las fincas privadas afectadas por las restricciones de los Parques Nacionales.
La especie más amenazada ahora mismo en esa comarca de Castilla-La Mancha es la especie humana
— Es esta una zona con sobrepoblación de jabalíes y ciervos y con una densidad de población de menos de tres habitantes por kilómetro cuadrado, que además es la zona con la menor natalidad y la mayor mortalidad de toda España. Suena duro decirlo, pero en este caso es la especie humana la que está en peligro de extinción...
— Sin duda. Es devastador. Son unas cifras devastadoras. Con la finalidad de mantener el equilibrio del ecosistema se está produciendo un daño adicional al proceso. La gente joven se va porque no tiene futuro, pero en el sentido estricto: no tienen futuro alguno. Efectivamente, es una expresión que no sé si es feliz o no, pero que responde a la realidad: la especie más amenazada ahora mismo en esa comarca de Castilla-La Mancha es la especie humana. Los ungulados crecen, los jabalíes crecen, pero el ser humano decrece y es inaceptable que los gobiernos lo hayan permitido. Fue el Partido Popular el que aprobó la normativa y fue el Partido Popular en los años de Rajoy el que, viendo ya las consecuencias, podía haberlo resuelto, pero no lo hizo. Y el Partido Socialista, en lugar de hacerlo, ha incrementado el daño.
Se están destruyendo miles de hectáreas de zonas cultivables, zonas donde había riqueza. Y eso es lo que expulsa al ser humano
— Es como si la distopía de la Agenda 2030 estuviera alcanzando a todos los rincones de la tierra. ¿Hay salvación?
— La hay si tomamos las medidas adecuadas y empezamos a revertirlo. Pero si persistimos en las medidas que se están ejecutando, vamos directos al colapso. La ideología que produjo el colapso eléctrico, el apagón, es la misma que está destruyendo el Parque Nacional de Cabañeros y toda el área en la que justificamos destruir olivos en zonas cultivables para poner en su lugar plantas fotovoltaicas, al campo español en definitiva. Y es una ideología criminal. Cuando nosotros hablamos de criminalizar la agricultura o de criminalizar la caza nos estamos refiriendo a esto. Son todo normas que perjudican a estos sectores. Y siempre la justificación es ideológica y proveniente del ecologismo radical. Se están destruyendo miles de hectáreas de zonas cultivables, zonas donde había riqueza. Y eso es lo que expulsa al ser humano. Esa es la distopía de la Agenda 2030 que señalaba usted. En la doctrina del decrecimiento hay que ser más pobres. Y efectivamente, es lo que se está haciendo para los más pobres y para el ser humano en los lugares donde se había generado prosperidad.
El fanatismo climático estaba solo en el ámbito de las organizaciones ecologistas, pero ahora está en la Comisión Europea y en los Gobiernos de España
— ¿El abandono político del campo es consecuencia del fanatismo climático? ¿O ya viene de lejos y este está siendo la puntilla?
— Viene de muy lejos. Aunque es verdad que la Agenda 2030 y el Pacto Verde Europeo han acelerado y llevado esto a su máxima expresión. El fanatismo climático hace treinta años estaba solo en el ámbito de las organizaciones ecologistas, pero ahora está en la Comisión Europea y en los Gobiernos de España. Se puede ver esto en el Pacto Verde, aprobado por el Partido Popular, el Partido Socialista y Los Verdes, por esa gran coalición de Bruselas que se mantiene imperturbable.
Buxadé , Moreno y Chamorro durante su visita al Parque Nacional de Cabañeros
El Pacto Verde Europeo afecta al campo en estos ejemplos que estamos viendo, pero también afecta a la industria la prohibición del motor diesel o del motor de gasolina para el año 2035. ¿Qué vamos a hacer con todas esas empresas, fábricas, trabajadores? Ese fanatismo climático no está ya en los despachos, está en los Gobiernos y por tanto es muchísimo más perjudicial que cuando estaba solo en el ámbito de los grupos de presión.
Von der Leyen está ahora en una gran campaña de propaganda para intentar convencer a los europeos de que ellos van a arreglar lo que han destruido
— ¿Cómo se contempla esto en Europa?
— Se está haciendo algo que es radicalmente inmoral. Ellos son conscientes de todos los problemas que han producido en el sector primario y secundario europeo. Von der Leyen está ahora en una gran campaña de propaganda para intentar convencer a los europeos de que ellos van a arreglar lo que han destruido. Hablan de un plan de industria limpia, hablan de una estrategia industrial europea, hablan de una nueva visión de la agricultura, pero en realidad no modifican ninguno de los principios en ninguno de sus «objetivos básicos climáticos», por lo que en Bruselas no van a cambiar nada en lo sustancial, porque esa gran tradición de Partido Popular europeo y socialistas europeos se mantiene fuerte, por desgracia, muy fuerte.
— Supongo que tampoco hablan de este apogeo del animalismo que tiene su reflejo en la sobrepoblación de ciervos y jabalíes.
— O en esa propuesta de reglamento de transporte de animales vivos donde se pretende que los animales viajen en mejores condiciones que el conductor del camión. Por ejemplo, imponiendo temperaturas mínimas y máximas. Que todos los animales se transporten en cámaras que no superen los 30 grados. ¿Cómo se va a poder transportar a un animal a menos de 30 grados en todo el sur de Europa?
Se quiere imponer que los animales bajen del camión cada determinado período de tiempo como si fuesen las paradas obligatorias que tenemos los seres humanos
— Y transportarlo a menos de 30 grados para llevarlo al matadero...
— O esas otras reglas con las que se quiere imponer que los animales bajen del camión cada determinado período de tiempo como si fuesen las paradas obligatorias que tenemos los seres humanos cuando hacemos viajes largos. ¿Cómo se baja a un toro de camino a la Plaza? Es absolutamente demencial. Esta es la situación que tenemos ahora mismo en Bruselas. Nuestra responsabilidad, por supuesto, es votar que no. No se trata de poner enmiendas que mejoren el texto. Hay que votar que no y luchar porque directamente la Comisión Europea retire este tipo de proyectos absolutamente demenciales.
No puede ser que esta semana hayamos conocido que se han incrementado las importaciones de aceite de oliva procedente de Túnez, a la vez que estamos destruyendo olivos en España
— Demenciales, además, porque atentan contra el medioambiente, como se ve en Cabañeros, que es supuestamente la esencia de su acción política, ¿demuestra esto que todo es una gran mentira?
— Una gran mentira y un gigantesco interés. Es la suma de intereses ideológicos, de prejuicios ideológicos y de fanatismo climático. Siempre hay intereses económicos más allá de los intereses ideológicos, los prejuicios ideológicos y el fanatismo climático. Los intereses de las propias oenegés a las que necesitan seguir alimentando con sus subvenciones y ayudas millonarias desde Bruselas y con el dinero de nuestros Gobiernos nacionales y regionales. Es el caso de las expropiaciones de olivos por los intereses de la compañías energéticas, las plantas fotovoltaicas, o los intereses de la propia Comisión Europea en sus acuerdos comerciales con terceros países. No puede ser que esta semana hayamos conocido que se han incrementado las importaciones de aceite de oliva procedente de Túnez, a la vez que estamos destruyendo olivos en España. Si reducimos la producción agraria europea, entonces se justifica que la Comisión Europea cierre acuerdos comerciales con terceros países. Es una suma de fanatismo ideológico, climático y de intereses económicos. Siempre hay un interés económico.
La Comisión Europea no está haciendo nada y el Gobierno de España está engañando a la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo
— ¿Cómo va a trasladar Vox esta situación a Europa?
— Vamos a apoyar al campo español con acciones, exigencias, cartas y escritos tanto a la Comisión Europea como al Parlamento Europeo para volver a llamar la atención sobre este hecho y sobre todo llamar la atención de la inactividad de la Comisión Europea. No está haciendo nada y el Gobierno de España está engañando a la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo porque en la comparecencia que hubo hace unos meses dijo que ya estaba cerrando un acuerdo con los propietarios de Cabañeros y eso el jueves pudimos constatar que no es así. Vamos a iniciar esas acciones, además de las correspondientes peticiones de información de David Moreno como presidente del Grupo Parlamentario en Castilla-La Mancha y de Ricardo Chamorro en el Congreso para que sean acción coordinada. En Vox siempre decimos lo mismo en todas partes, en Toledo, en Madrid o en Bruselas.