Primer test de Trump para Delcy Rodríguez: acatar tres órdenes de inmediato para seguir en el poder
El presidente de Estados Unidos le ha transmitido al secretario de Estado Marco Rubio, los pasos urgentes y precisos que debe dar la sucesora de Nicolás Maduro
Delcy Rodríguez tras su investidura junto a su hermano Jorge Rodríguez, Diosdado Cabello y entre otros, Padrino López
Las cartas están sobre la mesa del Palacio de Miraflores y de la Casa Blanca. Delcy Rodríguez las ha visto y las ha entendido. Algo parecido, al menos de momento, deben sentir los hombres fuertes del régimen que siguen en sus puestos y la acompañaron en su primer Consejo de Ministros.
Entre otros, el duro entre los duros del régimen y titular de Interior, Diosdado Cabello, el ministro de Defensa que controla al Ejército, general Vladimir Padrino López, el coronel de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, Alexander Granko Artega («el hombre de las mil caras»), el fiscal general, Tarek William Saab y Jorge Rodríguez, que volvió a asumir al frente de la Asamblea Nacional el lunes y tomó juramente a su hermana como «presidenta encargada».
Tras la ceremonia de investidura, propia de la cultura bolivariana, donde no puede faltar mencionar a Simon Bolívar, Hugo Chávez y en su caso, a Nicolás Maduro y hasta a su padre guerrillero, entre otros, a «Delcy», la ahora considerada por Washington presidenta de Venezuela le toca empezar a cumplir los compromisos pactados con Donald Trump, a través del secretario de Estado, Marco Rubio.
Las tres condiciones
El diario POLITICO identifica tres condiciones o requisitos urgentes que Delcy Rodríguez debe atender si quiere seguir donde está: interrumpir de inmediato el tráfico de drogas, expulsar de Venezuela a los agentes de Cuba, Irán y de aquellos países que son «hostiles» a Estado Unidos y cerrar de inmediato el grifo de la venta de petróleo a los países adversarios de la Casa Blanca.
La Administración que ahora preside la ex mano derecha de Maduro, –sobre la que se posan todas las miradas cuando buscan a la persona que le traicionó–, debe satisfacer de inmediato los requerimientos de Washington. Estas tres pruebas, si las cumplen como exige Estados Unidos, supondrían la consolidación de un Gobierno de transición del mismo régimen que pretendería terminar en 2031 el mandato que Maduro usurpó a Edmundo González Urrutia, tras las elecciones de julio de 2024.
Los planes de Washington, según POLITICO, desembocarían en unas elecciones a futuro donde estarían dadas las condiciones para evitar fraudes y según su visión de este minuto –Trump puede cambiar en cualquier instante– desmontar el andamiaje chavista de las instituciones, poderes del Estado, empresas estatales y organizaciones paramilitares como los tristemente «Colectivos».
Dicho de otro modo, según Washington habrían despejado el terreno para que entonces sí, María Corina Machado pudiera entrar en acción y demostrar, como lo hizo por medio de González Urrutia que es la mujer elegida por el pueblo. En palabras de Antonio Ledezma, exalcalde de Caracas exiliado en Madrid, de cumplirse los planes que por ahora están en la cabeza de Donald Trump, «sacaría muchos más votos todavía».
La apuesta que recoge el diario estadounidense, citando fuentes de la Casa Blanca, establece a largo plazo un desenlace que la oposición pretende precipitar y no ve aceptable tal y como lo recoge POLITICO. Una cosa es tener paciencia y otra dejar que Delcy se eternice en el poder.
María Corina Machado ha reaccionado, aunque tarde, al mensaje de Trump que la dejó relegada a un segundo plano tras la ejecución de la operación Resolución Absoluta. «No tiene el respeto y el apoyo suficiente de los venezolanos», dijo sin mencionar que en torno al 67 por ciento de los venezolanos la expresaron su confianza en las urnas, incluso con un candidato de paja como fue Edmundo González Urrutia.
Machado concedió una entrevista a la cadena FOX en la que agradece con entusiasmo al presidente de Estados Unidos y no critica una sola palabra de las pronunciadas por el jefe de la Casa Blanca que provocaron un auténtico shock en sus filas y en la población venezolana que soñaba no sólo con el derrocamiento de Maduro sino con el desmoronamiento definitivo del régimen.
Entre los planes de Donald Trump que Marco Rubio debe tratar de que se cumplan no destaca una demanda a gritos dentro y fuera de Venezuela: la liberación de los más de 900 presos políticos, civiles y militares, torturados y encerrados en cárceles oficiales y centros clandestinos.
No obstante una buena noticia, o nota de relativa consolación, se conoció hoy, el régimen liberó a un grupo de periodistas que había detenido el lunes. Quizás, sea el principio de otras oleadas que permitan recuperar la libertad a los centenares de presos que penan por los sótanos y celdas de la dictadura de Venezuela.