El consejero permanente, Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, y la presidenta del Consejo de Estado, Carmen Calvo
Día decisivo en el Consejo de Estado para la causa provida
Este jueves se someterá a votación el dictamen, adelantado por El Debate, que apoya la inclusión del aborto en la Constitución
Este jueves se producirá en el Consejo de Estado una de las votaciones más decisivas para la causa provida: se someterá a votación el dictamen, adelantado por El Debate, que apoya la inclusión del aborto en nuestra Constitución.
El texto, avanzado por este periódico, se muestra a favor del anteproyecto elaborado por el Gobierno de Sánchez a través del cual se reforma del artículo 43 de la Constitución para garantizar el derecho al aborto.
Este artículo vela por la protección de la salud y con la modificación que quiere hacer el Gobierno se incluiría el siguiente apartado:
«Se reconoce el derecho de las mujeres a la interrupción voluntaria del embarazo. El ejercicio de este derecho, en todo caso, será garantizado por los poderes públicos asegurando su prestación en condiciones de igualdad efectiva, así como la protección de los derechos fundamentales de las mujeres».
El dictamen que se somete a votación en el Pleno del Consejo de Estado ha sido elaborado por María Luisa Carcedo y saldrá adelante solo si obtiene más síes que noes. La votación empezará a las 11 de la mañana, algo poco habitual –la hora suele ser posterior– pero se cree que podría deberse a que generará un largo debate.
El Pleno, tal como indica la página web del Consejo de Estado, está conformada por la presidenta del Consejo, los consejeros permanentes, los consejeros natos, los consejeros electivos y el secretario general. En total, suman 32 consejeros.
Cinco votos a favor y tres en contra
El texto se aprobó previamente en la Comisión Permanente por cinco votos a favor y tres en contra. Entonces, votaron a favor: Carmen Calvo (presidenta del Consejo); Magdalena Valerio (presidenta de la Sección Segunda); Paz Andrés Sáenz de Santa María (presidenta de la Sección Tercera); Fernando Ledesma Bartret (presidenta de la Sección Cuarta) y Carcedo (presidenta de la Sección Novena).
En contra, votaron Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón (presidente de la Sección Primera); Alberto Aza Arias (presidenta de la Sección Quinta) y Enrique Alonso García (presidenta de la Sección Octava). El voto contrario al dictamen de Herrero de Miñón no significa precisamente que esté a favor de la vida. De hecho, tal como adelantó El Debate, su dictamen ofrece una redacción alternativa a la del Gobierno del citado artículo 43 pero sigue defendiendo el aborto.
En cualquier caso, los únicos que tienen que votar en el mismo sentido que en la Comisión Permanente son los que votaron que sí. Los que votaron que no pueden cambiar de opinión o formular un voto particular (que es lo que se cree que podría llegar a hacer Herrero de Miñón con su dictamen, es decir, usar su texto como voto particular).
Ese día no votaron María Teresa Fernández de la Vega (presidenta de la Sección Séptima), que está de baja, ni José Luis Manzanares Samaniego (presidenta de la Sección Sexta), que estaba ausente.
Se cree que el dictamen va a salir adelante –aunque nada se puede asegurar hasta el jueves– por la cantidad de votos cautivos que tiene Sánchez (Carcedo, Calvo, Valerio, la Fiscal General del Estado, Teresa Peramato o el Abogado General, del Estado, David Vilas y un largo etcétera). En esta lista entraría no solo la plana socialista del Consejo sino también aquellos que le 'deben' el puesto al presidente.
También hay dudas sobre qué votarán personas vinculadas al Partido Popular, como Soraya Saénz de Santamaría (exvicepresidenta del Gobierno); José María Michavila (exministro de Justicia); Juan Carlos Aparicio Pérez (exministro de Trabajo); Pedro María Sanz Alonso (expresidente del Gobierno de La Rioja); así como aquellos, con o sin afiliación política que están vinculados a la causa provida por su cercanía con asociaciones o agrupaciones religiosas.
Solo en el caso de que hubiera más votos negativos que positivos debería hacerse otro dictamen siguiendo lo que marca el Pleno aunque tampoco se descarta que se cambie sobre la marcha. De momento, todo son teorías.