Andreína Baduel, hija del general Baduel
Entrevista a Andreína Baduel, hija del general Baduel
«En Venezuela nada es normal y nada ha cambiado en la situación de los presos políticos»
La también coordinadora del Comité por la Libertad de los Presos políticos en Venezuela, recuerda cómo son las condiciones y los centros de tortura de la dictadura, cómo fue la muerte de su padre y el «trabajo a conveniencia del régimen» de Zapatero
Hija del emblemático general Raúl Baduel, –torturado y asesinado en prisión por el régimen de Hugo Chávez–, y hermana de Raúl y de Josnars Baduel, –hoy encarcelado en la prisión de El Rodeo–, Andreína dedica su vida a al Comité por la Libertad de los Presos políticos en Venezuela, que es lo mismo que decir que trabaja día y noche para tratar de mejorar su situación y lograr que recuperen su libertad.
En entrevista por vídeoconferencia con El Debate, Andreína Baduel lleva una camiseta con el rostro de «mi hermano que está preso». Se trata de Josnars, acusado de formar parte de la Operación Gideon, un intento de derrocar a Maduro en 2020, pero ella niega su participación. «Está recluido en el Rodeo I, el centro de tortura ejemplarizante donde también están la mayoría de los extranjeros y Rafael Tudares, yerno del presidente Edmundo González Urrutia», observa.
Desde Caracas recuerda la muerte del general Baduel, su padre, «en brazos de Josnars». Los dos coincidieron sus últimos días en otra de las mazmorras de la dictadura: el Helicoide.
Periodista de profesión, Andreína, de 39 años, es cuidadosa con sus palabras dada la situación de Venezuela.
–¿Qué opina de la captura de Nicolás Maduro y de que ahora lo juzgue un tribunal de Manhattan?
–Yo no tengo odios ni deseos de venganza. Yo solo aspiro que haya justicia y que las personas que han cometido crímenes de lesa humanidad y algún delito sean juzgadas en el marco de la ley.
–El presidente Trump anunció que se abre una transición en Venezuela y reconoció, de momento, a Delcy Rodríguez como «presidenta». ¿Cree que esa es la vía para una transición real?
–No sé si ella es la más indicada porque ha sido violadora de derechos humanos en mi país. Todo el Poder Ejecutivo lo ha sido. Todo el poder en Venezuela está secuestrado, son parte de la tortura y de los crímenes de lesa humanidad. Yo hago votos por una salida pacífica y consensuada... Pero aspiro a que Estados Unidos tenga en cuenta todos los antecedentes que conocemos.
–Edmundo González Urrutia difundió un mensaje en el que considera inviable una transición sin la liberación de los presos políticos...
–Coincido absolutamente con esa declaración. Desde el Comité de Víctimas hemos suscrito una carta conjunta con más de 30 organizaciones, donde alertamos de que una verdadera redemocratización en el país debe pasar por la inmediata y plena liberación de todos los presos políticos.
–¿Cuál es la situación de esos más de 900 presos, según el Foro Penal?
–En la cárcel de Rodeo I están en una celda de dos por dos en la que únicamente tienen una cama de cemento y una letrina. Tienen restricción de alimentación, de medicación, de hidratación. No tienen noción del tiempo, ni contacto entre sí. La única manera de que entre ellos se escuchen y se acompañen, por así decirlo, es que se griten de celda a celda. Tienen una letrina sobre la que hay un grifo, un chorro de agua que les abren solo dos minutos al día. Con eso tienen que bañarse, hacer sus necesidades y lavar su uniforme porque no permiten que las familias les lleven ni comida ni presten asistencia.
–¿Ha cambiado algo desde el sábado?
–Somos más de 900 familias que vivimos el asedio, la persecución, la tortura, el aislamiento y las detenciones arbitrarias. El drama es infinito, no ha parado ni con las recientes excarcelaciones [ liberaron aun grupo de presos].
A mi hermano le colgaban, le asfixiaba, le colocaban electricidad. Por las secuelas le han tenido que operar cuatro veces
–Hoy su hermano Josnars sigue en prisión.
–Sí, lo condenaron a 30 años en un juicio amañado, sin ningún tipo de pruebas, por supuestos actos terroristas. Lo vinculan a una supuesta operación de conspiración en Venezuela [Operación Gideon].
Primero estuvo en el Helicoide donde fue brutalmente torturado. De los cinco años y siete meses que lleva en cautiverio casi cuatro años los pasó allí, donde lo colgaban, lo asfixiaba, le colocaban electricidad... Por las secuelas le tendrían que intervenir quirúrgicamente en cuatro ocasiones, pero no lo hacen, no recibe la asistencia que necesita.
Mi padre, el general Baduel, murió en brazos de mi hermano preso en el Helicoide
Los últimos 14 días de vida de mi padre compartió celda con él. Murió en sus brazos. Eso, es evidente que fue la peor tortura de su vida.
–Su padre fue ministro de Defensa de Hugo Chávez y cayó en desgracia, fue detenido en dos ocasiones...
– El delito de mi papá fue ser un hombre de principios y de convicciones. Fue creer en la Constitución y las leyes. En 2002 trató de de restablecer el hilo constitucional y eso lo hizo en el marco de sus funciones como militar activo. Pero también es bueno que se recuerde que en el 2007, luego de pasar a retiro y de recobrar sus derechos políticos y civiles, también accionó en favor de la Constitución, defendió y promovió un no rotundo a una propuesta de reforma constitucional. Fue la primera derrota política del régimen. Por eso, después, en 2009, se lo llevan preso. La persecución incesante hacia toda nuestra familia sigue hasta hoy.
El general Baduel con su hija Andreía
–¿Cree que en el actual escenario hay riesgo de un baño de sangre?
– Hasta ahora no ha habido confrontación. La gente está en sus casas. Si quieren demostrar que hay intenciones o buena voluntad, tienen que liberar de inmediato a todos los presos políticos. Y no lo han hecho.
–¿Es capaz de ver un escenario de transición sin María Corina Machado?
– María Corina y Edmundo González Urrutia cuentan con el apoyo de la mayoría de los venezolanos. Eso lo manifestamos en las urnas. Hago votos para que se respete la soberanía popular y se defienda esa victoria de los venezolanos que el régimen nos arrebató y robó, pero sigue estando parcialmente en el poder de forma ilegítima.
En Venezuela hay centros de tortura oficiales, pero también hay centros de tortura clandestino
-Conoce bien los centros clandestinos de detención en Venezuela. ¿Puede recordar cuántos hay y si el patrón con los reclusos es siempre el mismo?
– En Venezuela hay centros de tortura oficiales, pero también hay centros de tortura clandestinos. Incluso la misión de la ONU lo ha denunciado en reiteradas oportunidades y ha dicho que en Venezuela hay más de 20 casas clandestinas, pero hay diversos centros de tortura como el Helicoide, el Rodeo I, Guaicaipuro, Tocuyito, Tocorón... La mayoría de los presos políticos son sometidos a diversos patrones de horror y de tortura.. No sé cuál es el criterio que siguen para aplicar esos tratos crueles e inhumanos. Uno no da crédito a que haya tanta maldad.
–¿Qué trabajo hace el Comité?
-Denuncia, visibiliza, documenta y articula acciones que permitan evidenciar todos estos tratos crueles. Todas estas, torturas, persecuciones y detenciones arbitrarias. Estamos convencidos que el silencio solo se traduce en más impunidad y olvido.
Zapatero no está bien visto en Venezuela, ha hecho un trabajo a conveniencia del régimen
–¿Qué imagen tienen ustedes del expresidente Rodríguez Zapatero?
– Realmente no está bien visto por la mayoría de los venezolanos. Desgraciadamente su trabajo no ha sido un trabajo genuino, sino un trabajo en favor de encubrir responsabilidades y un trabajo selectivo a conveniencia del régimen.
–El Gobierno de España mantiene una posición de apoyo al régimen de Maduro. ¿Qué le pediría al presidente Sánchez?
–Le pediría que escuche a las víctimas venezolanas y a los miles de testimonios de horror de lo que el régimen ha sido capaz de perpetrar en mi país. Yo creo que es muy distinto leer a una víctima a escucharla. El régimen venezolano ha sabido construir un aparato propagandístico y comunicacional que logra desvirtuar e imponer narrativas que son lejanas a la realidad, tratando de normalizar el horror.
No deseamos ni siquiera para ellos, que son delincuentes, que vivan lo que nosotros hemos vivido
La realidad es que en Venezuela nada es normal y nada ha cambiado. Estamos transitando procesos muy duros, muy retadores, que no pueden seguir y que además no se deben repetir. Nosotros somos víctimas y no deseamos ni siquiera para ellos, que son delincuentes, que vivan lo que nosotros hemos vivido.
–¿En qué se traduce la presión de la dictadura?
– Muchas de las víctimas venezolanas no se atreven a denunciar, no solo no porque no quieren, sino por miedo. Buscan deshumanizar , neutralizar e infundir terror a quienes ya somos víctimas. Nosotros somos una familia de profunda fe, Dios ha sido nuestro sustento y bueno.