Vivienda joven
El acceso a la vivienda en Castilla-La Mancha, entre los más difíciles de España
Los jóvenes deben destinar más del 40 % de su salario a pagar un techo, mientras el Gobierno socialista de Emiliano García-Page sigue sin ofrecer soluciones
La vivienda en Castilla-La Mancha se ha convertido en un lujo inalcanzable. Según ha denunciado este martes el diputado regional de Vox, Francisco Cobo, un joven necesitaría más de 47 años de salario neto para pagar una hipoteca, una cifra que sitúa a la región en el grupo de comunidades autónomas donde resulta más difícil emanciparse.
El dato refleja una realidad insostenible: los sueldos crecen mucho menos que los precios de la vivienda, lo que obliga a los hogares a destinar más del 40 % de sus ingresos a la compra o alquiler. Una combinación letal que frustra proyectos de vida y condena a toda una generación a la dependencia familiar.
«Cada vez son más los jóvenes que se ven obligados a seguir viviendo con sus padres o a compartir vivienda mientras los precios suben y los sueldos siguen estancados», ha lamentado Cobo en sede parlamentaria. «No hay política de vivienda, ni voluntad de cambiar un modelo con el que el PSOE condena a los jóvenes», ha sentenciado.
Page, sin política de vivienda ni respuestas
Mientras los precios inmobiliarios se disparan, el Gobierno de Page permanece inmóvil. No hay un plan regional de vivienda que ofrezca alternativas reales, ni programas de emancipación juvenil que frenen la fuga de talento. Castilla-La Mancha se está convirtiendo en una tierra hostil para los jóvenes, donde la única salida es quedarse atrapado en la casa de los padres o abandonar la región en busca de oportunidades.
La falta de acción socialista se traduce en una herencia envenenada: salarios bajos, presión fiscal elevada y un mercado inmobiliario cada vez más inaccesible. La emancipación, lejos de ser un derecho, se ha convertido en un privilegio al alcance de unos pocos.
Las propuestas de Vox ignoradas por el PSOE
Frente a este panorama, Vox ha planteado medidas urgentes que el Ejecutivo socialista se niega a escuchar. Entre ellas, bonificar los impuestos de Actos Jurídicos Documentados y de Transmisiones Patrimoniales para facilitar la compra de la primera vivienda. También ha registrado una iniciativa para eximir al 100 % el impuesto de sucesiones y donaciones cuando la transmisión se destine a la adquisición de vivienda habitual.
Medidas concretas que aliviarían la carga sobre las familias jóvenes, en contraste con la parálisis de un Gobierno más preocupado por mantener el discurso que por resolver el problema.
Una generación sin futuro
La consecuencia de esta política de abandono es evidente: Castilla-La Mancha expulsa a su juventud. Los jóvenes que no logran salir adelante en la región buscan oportunidades en otras comunidades o incluso en el extranjero. Los que se quedan, lo hacen atrapados en la incertidumbre, sin perspectivas de independencia ni de estabilidad.
El fracaso de Page es ya innegable. Castilla-La Mancha es hoy una comunidad donde el simple hecho de tener una vivienda propia exige medio siglo de trabajo, un símbolo del abandono y la falta de futuro que sufren los jóvenes. Una factura impagable que el PSOE ha cargado sobre las espaldas de toda una generación. Vox lo advierte: sin medidas urgentes, el futuro de Castilla-La Mancha seguirá hipotecado por la inacción de Page.