Planta de biogás del Parque Tecnológico de Valdemingómez
La Villa de Don Fabrique exige transparencia ante el opaco proyecto de instalación de una planta de biogás
Con el proyecto todavía en trámite los vecinos de la localidad exigen luz sobre el proceso para poder posicionarse ante la sorpresiva decisión de su alcalde
Cuando se contemplan las bases del funcionamiento de cualquier país, uno de los primeros puntos a tratar es sin duda el panorama energético. Energías renovables y combustibles fósiles sostienen la capacidad de funcionamiento, por lo que la presencia de materias y su compra en caso de ausencia, manifiestan un alto grado de importancia.
En España, pese al gran salto eléctrico con la llegada de las renovables, persiste un alto porcentaje de combustibles fósiles hasta el punto de desembocar en una clara dependencia. El 75% de la energía en España proviene del gas natural y tal escenario incita a la proliferación de plantas de biogás. A partir de la biomasa se desarrolla un proceso de descomposición que deriva finalmente en su producto final: el biogás.
Este combustible alternativo da lugar a un buen número de beneficios, pero para tener en cuenta el correcto impacto de las plantas, se deben considerar diferentes aspectos. La incógnita de si los residuos serán gestionados correctamente pone en alerta a las poblaciones que asumen el desarrollo energético y se suma a los fuertes olores, ruidos e impacto paisajístico. Por ello, los vecinos afectados tienen derecho a vigilar el pertinente proceso, para velar por su propio bienestar.
En La Villa de Don Fabrique, localidad de Toledo han recibido por sorpresa el anuncio de la instalación de una planta de biogás y los vecinos critican la opacidad del proceso. Varias asociaciones, como Stop Ganadería Industrial C-LM se han hecho eco del proyecto y critican su poca transparencia. Por ello, la localidad toledana ha constituido una plataforma vecinal para exigir luz sobre el proyecto que ha llegado trabajado en la sombra.
Planta de biogás como regalo de Fiestas
Jaime Santos Simón (Foto de archivo)
Los días más esperados en la localidad, durante sus Fiestas Patronales, protagonizaron el anuncio por sorpresa del alcalde. Jaime Santos Simón, aprovechó la cita para proclamar la avanzada situación de las negociaciones para instalar una planta de biogás y otra de fertilizantes. Para ello, también confirmo la modificación de las normas urbanísticas para lograr aumentar los terrenos edificables para instalar ambas plantas.
El 30 de septiembre, Santo Simón ahondó durante el pleno municipal en la tramitación de los proyectos con la colaboración del Ayuntamiento, que ha trabajado para favorecer su llegada. Entre las modificaciones urbanísticas, se reduce el espacio mínimo entre construcciones para facilitar la implantación de la planta. Poco más se sabe y sus vecinos exigen explicaciones.
La planta de biogás como tal, no debería suponer un problema para la vida en La Villa de Don Fabrique, pero todo ello dependerá de si el plan de elaboración cumple con los requisitos. Los fadriqueños tienen muchas dudas, de hecho prácticamente todas y no exigen otra respuesta que aquella capaz de desgranar los pormenores de las plantas.
En Castilla-La Mancha, el tamaño medio de plantas de estas características es capaz de trabajar 155.000 toneladas de residuos, aunque en algunos casos rondan las 200.000 toneladas. Por ello, se entiende que el proyecto en trámite corresponde a unas instalaciones de grandes dimensiones. Evidentemente, la localidad de 3.500 habitantes recibiría los residuos de una amplia área geográfica.
Transparencia contra el secretismo
Lo único conocido por todos los afectados en La Villa de Don Fabrique, es que no saben nada al respecto. No se sabe nada de la empresa, tampoco el tamaño ni la manera de operar que tendrá la planta. Los ciudadanos ni siquiera manifiestan un no ante el proyecto, pero para decidir si lo quieren o se niegan a su instalación, exigen la información necesaria como derecho asumido ante una manera de actuar independiente a la opinión popular.
Ante el eco de la noticia, la asociación ‘Stop Ganadería Industrial C-LM’ ha denunciado la situación y ha tendido la mano en señal de ayuda a sus vecinos. Su co-portavoz, Antonio Jorge San Vicente reconoce el alto interés económico porque «hay grandes fondos de inversión, así como grandes empresas gasistas y energéticas, que están lanzando sus proyectos en un intento de acaparar el mercado a futuro. Hay una lucha brutal y se están tramitando proyectos sin las mínimas garantías, sin información y además, de un tamaño que realmente consideramos desmesurados, del mismo modo que los propios técnicos del sector, pero claro, los intereses son los intereses».
Otras de las incógnitas que más preocupan se refieren al propio proceso, resultando clave saber cómo se van a tratar los residuos (si es que se van a tratar), si se separarán líquidos y sólidos o por ejemplo, si se destinarán a biofertilizantes. Es decir, múltiples detalles que en función del proceder, pueden resultar interesantes o no para la población afectada, que desde luego, debe recibir respuestas ante la duda de lo que va a llegar a la puerta de sus casas.
Finalmente, Antonio Jorge San Vicente concluía recordando que «son plantas muy complejas que hay que conocer con detalle antes de aprobar un proyecto de estas características, pero los intereses del mercado dejan totalmente en segundo plano los intereses sociales y ambientales, para priorizar exclusivamente los económicos. Por ello se están desarrollando plantas monstruosas, porque lo que persiguen es maximizar los beneficios de las empresas que las promueven».
Desde la semana pasada ha quedado constituida una plataforma vecinal que exige transparencia ante la total opacidad del proyecto, para poder conocer al detalle los impactos que podría acarrear.