Comeorejas
El bocadillo más irresistible de España está en Albacete: se llama ‘Comeorejas’
La bocatería Brocata conquista Madrid y gana el premio al Mejor Bocadillo de España 2026 con una receta de oreja adobada, provolone, piparras y mayonesa de ajo asado
Albacete acaba de entrar por la puerta grande en el mapa gastronómico nacional. Lo ha hecho entre dos piezas de pan, con una receta que mira a la tradición sin renunciar a la cocina de autor y con un nombre imposible de olvidar: ‘Comeorejas’. La bocatería albaceteña Brocata ha logrado en Madrid el premio al Mejor Bocadillo de España 2026, dentro del campeonato nacional organizado por Best Sandwich Spain, una cita en la que han competido más de 150 establecimientos de todo el país.
El triunfo ha recaído en el equipo liderado por Álvaro Serra, al frente de este proyecto nacido en Albacete con una idea clara: demostrar que un bocadillo puede ser mucho más que un recurso rápido para salir del paso. Puede ser una propuesta gastronómica con técnica, producto, identidad y memoria. En este caso, además, con una raíz muy reconocible para quienes conocen la fuerza de los sabores populares.
El bocadillo ganador se elabora con pan estilo chapata, una base de piparra dulce picada, oreja adobada cocida a baja temperatura y marcada a la plancha, queso provolone fundido y mayonesa de ajo asado. El conjunto se remata con una piparra entera, un gesto sencillo que termina de darle carácter a una receta pensada para jugar con el crujiente, la melosidad, el punto graso y el toque ácido.
Una receta con producto, técnica y personalidad
El ‘Comeorejas’ no ha ganado por casualidad. Su fuerza está precisamente en convertir un producto humilde, reconocible y lleno de sabor en una elaboración capaz de competir al máximo nivel. La oreja, tradicionalmente ligada a la barra, al aperitivo y a la cocina popular, aparece aquí tratada con mimo: primero con una cocción lenta que busca ternura y después con el golpe de plancha que aporta textura y potencia.
A su alrededor, el provolone fundido envuelve la pieza con un punto cremoso, la mayonesa de ajo asado añade profundidad y la piparra despierta el bocado con acidez y frescura. Todo ello dentro de un pan que no actúa como simple envoltorio, sino como parte esencial de la receta.
La final del campeonato se celebró en Madrid y reunió a 15 finalistas seleccionados después de varias semanas de competición, votaciones del público e inspecciones gastronómicas. Allí, los participantes tuvieron que cocinar sus propuestas en directo ante un jurado profesional, que terminó coronando al bocadillo albaceteño como el mejor de esta edición.
Albacete se cuela en la élite del bocadillo gourmet
El premio supone un impulso importante para Brocata, un local situado en la calle Hermanos Jiménez de Albacete, muy cerca del Recinto Ferial, que abrió sus puertas en 2025 y que en menos de un año ha logrado una proyección nacional.
La victoria también coloca a Albacete y a Castilla-La Mancha en una conversación gastronómica que, cada vez más, mira hacia las ciudades medianas, los proyectos jóvenes y las propuestas capaces de reinterpretar la cocina de siempre con mirada contemporánea. Porque el ‘Comeorejas’ no intenta disfrazar su origen: lo reivindica. Toma un ingrediente reconocible, lo trabaja con técnica y lo lleva al terreno de la bocatería de autor.
El resultado es un bocado con alma castellanomanchega y ambición nacional. Una receta que demuestra que la excelencia no siempre necesita vajilla fina ni mantel largo. A veces cabe en una chapata, se come con las manos y deja claro, desde el primer mordisco, que la gastronomía también se escribe en pan.
El bocadillo que ha puesto a Albacete en boca de todos
El ‘Comeorejas’ ya no es solo una receta de carta. Es el bocadillo que ha convertido a Albacete en parada obligatoria para los amantes de la gastronomía informal bien hecha. Un premio que reconoce el trabajo diario de un equipo joven, pero también la fuerza de una ciudad que empieza a sonar con fuerza en el panorama culinario nacional.
Con este galardón, Brocata no solo gana un campeonato. También confirma que desde lo local se puede llegar muy lejos. Que una idea sencilla, cuando se trabaja con oficio y personalidad, puede acabar compitiendo con los grandes. Y que el mejor bocadillo de España, al menos en 2026, se sirve en Albacete y lleva oreja, provolone y piparras.