El presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Paco Núñez
Núñez define a las empresas familiares como «el alma de la economía» y merecen «reducción de cargas fiscales»
Las empresas familiares representan el 91% del total de Castilla-La Mancha y generan el 85% de empleo, por lo que Paco Núñez advierte que si parasen su actividad, «pararía la economía de la región»
El Partido Popular de Castilla-La Mancha vuelve a la carga con una de sus iniciativas más repetidas, de las que encabezan el programa. Paco Núñez ha vuelto a insistir en que va a «reducir las cargas fiscales porque es absolutamente fundamental», cuando el año que viene lidere la región.
«Cada euro que se reduce en impuestos para una empresa familiar es un euro que se destina a la inversión, es un euro que se destina a nuevos contratos y es un euro que se destina a la expansión de la economía en Castilla-La Mancha».
El presidente 'popular' en la región considera «fundamental» posicionarse cerca de la empresa familiar y que «la administración tiene que estar al servicio de la actividad económica porque la economía está al servicio de la sociedad».
Para ello, apuesta por una reducción burocrática ligada a la reforma fiscal, además de «afrontar sin ningún tipo de rubor una auditoría desde el punto de vista legislativo».
«El alma de la economía»
A modo de justificación de su argumento en defensa de la empresa familiar, ha considerado que representan «el alma de la economía». De este modo, insistía nuevamente en que su mandato traerá una adaptación burocrática, fiscal y legislativa para dejar de «entorpecer» la labor empresarial con «el ruido político de la calle».
«Nuestros pueblos y nuestras ciudades tienen un motor económico en esas empresas familiares que son, sin lugar a dudas, familias emprendedoras que generación tras generación están consiguiendo construir proyectos empresariales comprometidos con el territorio y comprometidos con la sociedad a la que representan», ha afirmado.
El 91% de las empresas de Castilla-La Mancha son familiares y generan el 85% del empleo por lo que si la empresa familiar parase, «se pararía la economía de la región», sentenciaba Núñez. A a su juicio, «defender a la empresa familiar es defender el futuro económico de Castilla-La Mancha». Asimismo, Núñez, ha citado los desafíos a los que se enfrenta la empresa familiar como el relevo generacional, la digitalización, la internacionalización, la captación de talento, el absentismo laboral o la falta de mano de obra.
«Desde la administración pública tenemos que dar respuesta a estos desafíos», a lo que se ha comprometido el líder del PP a hacerlo dentro de un año si logra ser presidente de Castilla-La Mancha.