Cosechadora
El campo castellanomanchego pide claridad ante las restricciones por riesgo de incendios
ASAJA CLM denuncia la «ambigüedad» de la normativa y reclama un criterio único para que los agricultores puedan organizar la siega sin incertidumbre
ASAJA Castilla-La Mancha ha pedido a la Consejería de Desarrollo Sostenible «claridad y criterio» en la normativa que regula las medidas de prevención de incendios. La organización agraria lamenta que la interpretación de la norma termine, según denuncia, perjudicando siempre al agricultor, especialmente en un momento clave para el campo: la campaña de siega.
La situación se ha agravado en los últimos días, después de que el Índice de Propagación Potencial de Incendios Forestales, el IPP, haya situado en rojo buena parte del mapa regional. Esta circunstancia ha condicionado el trabajo de muchos agricultores, que se encuentran en plena recolección y ven reducido su margen de actuación justo cuando el cereal está en condiciones óptimas para ser cosechado.
Desde ASAJA CLM advierten de que algunas limitaciones resultan difíciles de asumir porque obligan a contar con maquinaria y personal adicional para «vigilar» y «actuar» en caso de incendio. La organización insiste en que el agricultor es el primer interesado en evitar el fuego, ya que vive y trabaja en el entorno rural y es también uno de los principales afectados cuando se producen daños en cultivos, maquinaria o explotaciones.
«Si la Administración no lo tiene claro, cómo lo vamos a tener los agricultores»
La organización agraria critica la redacción de la norma y habla de una «ambigüedad» que, a su juicio, genera dudas constantes cada vez que se activan restricciones. ASAJA CLM asegura que los agricultores reciben respuestas diferentes dependiendo de dónde consulten o de quién les atienda.
Por ello, reclama una campaña informativa con mensajes claros y un criterio único sobre qué se puede hacer y qué no en cada escenario de riesgo. «Nos podemos encontrar con respuestas diferentes dependiendo de dónde llamemos; si la propia Administración no lo tiene claro, cómo lo vamos a tener los agricultores», señalan desde la organización.
ASAJA CLM recuerda que cosechar en verano «no es un capricho», sino una necesidad marcada por el ciclo del cultivo. Si la recolección no se realiza a tiempo, los agricultores se arriesgan a perder el producto y, con ello, parte de su sustento económico.
Pendientes cada tarde del mapa del IPP
La organización también lamenta que los agricultores tengan que esperar cada día hasta las siete de la tarde para conocer el mapa del IPP y saber si podrán trabajar al día siguiente y bajo qué condiciones. Esa incertidumbre, sostiene, dificulta la planificación de una campaña que requiere coordinación de maquinaria, personal y horarios.
ASAJA CLM reclama además que se refuerce la prevención durante el invierno y que se fomente la ganadería extensiva. También recuerda que hace más de un año propuso dejar franjas de barbecho junto a las masas forestales para que actuaran como cortafuegos, una medida que, según denuncia, no ha sido estudiada por la Consejería.