Pistachos
El oro verde de Castilla-La Mancha ya no acaba en la basura: así se convertirá en parques y pistas deportivas
Govarepi transformará los residuos del pistacho en materiales sostenibles bajos en plástico para crear pavimentos urbanos, zonas infantiles e instalaciones deportivas
Castilla-La Mancha quiere dar una segunda vida al pistacho. No solo al fruto que ya ha convertido a la región en potencia nacional, sino también a aquello que hasta ahora era un problema para la industria: sus residuos.
Ese es el punto de partida de Govarepi, un proyecto castellanomanchego que busca transformar los restos del cultivo y la explotación del pistacho, especialmente la vaina, en materiales biobasados, bajos en plástico, que puedan utilizarse en pavimentos de instalaciones deportivas, parques infantiles y mobiliario urbano.
La iniciativa está participada por el Iriaf, la Universidad de Castilla-La Mancha, Domo Pistachio y Solagro, y cuenta con una ayuda de 250.000 euros, cofinanciada por fondos europeos, el Estado y la Junta de Comunidades. Su desarrollo se prolongará durante los próximos tres años.
Del campo al laboratorio
El proyecto arrancará con la caracterización de los residuos y la elaboración de un mapa inicial de suministro. Después, se optimizarán los procesos químicos de extracción en la biorrefinería Clamber y se desarrollarán en el laboratorio IGOID del campus de Toledo las primeras mezclas circulares viables, con menor presencia de plástico.
La última fase será la más visible: la fabricación a escala preindustrial y la instalación de dos demostradores reales en el campus toledano de la UCLM. Uno será un prototipo de pavimento de alto tránsito para una zona comercial y el otro, un prototipo de parque infantil.
Un residuo convertido en valor
El CEO de Solagro Ingeniería Alimentaria, Ernesto Tardío, ha explicado que sus servicios técnicos trabajarán para trasladar este proyecto de investigación a las más de 70 industrias del pistacho que existen en Castilla-La Mancha, incluidas las 14 plantas de procesado.
Tardío ha subrayado que la vaina del pistacho supone actualmente un problema para el sector, pero también una oportunidad. A su juicio, industrializar su reaprovechamiento para pavimentos deportivos puede demostrar que un residuo puede convertirse en valor para la propia industria.
La región que lidera el pistacho
El director general de Domo Pistachio, Ignacio Lobato, ha recordado que Castilla-La Mancha cuenta ya con cerca de 80.000 hectáreas de pistacho, más del 80% de la superficie nacional, y cerró la campaña de 2025 con una producción histórica de 11.000 toneladas en seco.
Aunque España todavía tiene por delante a gigantes como California, Irán o Turquía, Lobato ha defendido el enorme potencial del cultivo, con unas 7.000 nuevas hectáreas plantadas cada año.
El deporte busca alternativas al plástico
Desde la UCLM, la directora del grupo IGOID, Leonor Gallardo, ha destacado que cada vez se demandan pavimentos deportivos más sostenibles. Este grupo es uno de los 12 laboratorios del mundo reconocidos por la FIFA.
El coordinador técnico del proyecto, Jorge García, ha advertido de que el deporte afronta una «crisis de sostenibilidad» por la necesidad de reducir microplásticos, especialmente en campos de césped artificial.
Govarepi nace precisamente en ese cruce de caminos: el auge del pistacho, la innovación científica y la urgencia de encontrar materiales más limpios para las ciudades del futuro.