Pastrana, Guadalajara, Castilla-La Mancha

Pastrana, Guadalajara, Castilla-La ManchaGetty Images

La villa española que guarda un convento de Santa Teresa y un tesoro natural único llegado de Filipinas

Castilla-La Mancha amplía la protección histórica de Pastrana e inicia la declaración BIC del convento de San Pedro y de su extraordinaria colección de Ciencias Naturales

Pastrana vuelve a mirar a su pasado para asegurar su futuro. La villa guadalajareña, uno de los enclaves patrimoniales más reconocibles de Castilla-La Mancha, ha dado un paso clave para reforzar la protección de su conjunto histórico, declarado Bien de Interés Cultural en 1966.

El Gobierno regional ha iniciado el expediente para ampliar y modificar esta declaración, con el objetivo de adaptarla a la normativa actual y proteger no solo sus calles, edificios y monumentos, sino también el paisaje que explica su identidad. La nueva delimitación incorpora elementos como las huertas tradicionales, la orografía, las vistas del casco urbano y el entorno que envuelve a la localidad.

El delegado provincial de Educación, Cultura y Deportes, Ángel Francisco-Montes, ha destacado que esta actuación refuerza a Pastrana como uno de los grandes referentes patrimoniales de Castilla-La Mancha, al preservar un legado en el que conviven historia, arte, ciencia y paisaje.

El convento fundado por Santa Teresa

La protección no se queda en el casco histórico. La Junta ha iniciado también el expediente para declarar Bien de Interés Cultural, en la categoría de Monumento, el convento de los Carmelitas Descalzos de San Pedro y su conjunto de arte sacro.

Convento de los Carmelitas Descalzos de San Pedro, Pastrana, Guadalajara

Convento de los Carmelitas Descalzos de San Pedro, Pastrana, GuadalajaraTurismo de Pastrana

El edificio, con casi cinco siglos de historia, fue fundado directamente por Santa Teresa de Jesús por encargo del príncipe de Éboli, Ruy Gómez de Silva. También conserva la huella de San Juan de la Cruz, que ejerció allí como maestro de novicios.

Entre sus muros se cruzan la espiritualidad del Siglo de Oro, el poder político de la corte de Felipe II y el mecenazgo de la Casa Ducal. Su arquitectura, vinculada a fray Juan de Jesús María y a fray Alberto de la Madre de Dios, introductor del barroco en España, convirtió el conjunto en una de las grandes señas de identidad de Pastrana.

Un tesoro científico de Filipinas

Tras la desamortización de 1836, el convento fue reutilizado por los franciscanos, que lo transformaron en colegio de misioneros. De aquella etapa procede una de sus joyas más inesperadas: la colección de Ciencias Naturales del convento de San Pedro.

La Junta ha abierto un tercer expediente para declararla Bien de Interés Cultural, en la categoría de Conjunto. Formada en buena parte con ejemplares procedentes de Filipinas, está considerada una de las colecciones más completas de su tipo en España.

Destacan aves exóticas, mamíferos, reptiles y una importante colección de moluscos, seleccionados en su origen con fines didácticos y conservados en un estado excepcional.

No se trata de piezas aisladas, sino de un pequeño mapa de la biodiversidad filipina guardado en pleno corazón de Guadalajara. Pastrana suma así una nueva capa a su leyenda: villa histórica, refugio espiritual y custodio de un tesoro natural único.

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