Planta Agróptimum
El ‘resort del pistacho’ que ha nacido en un pueblo de Cuenca para conquistar Europa
Agróptimum inaugura en Villanueva de la Jara una planta de 15 millones, con inteligencia artificial, 7.000 metros cuadrados y capacidad para procesar hasta 15.000 toneladas al año
Villanueva de la Jara ya no es solo un pueblo conquense. Ahora también es el lugar donde Castilla-La Mancha quiere demostrar que el pistacho puede pasar de cultivo prometedor a gran industria agroalimentaria. Allí ha abierto sus puertas Agróptimum, la compañía que ha levantado lo que ya se ha bautizado como el «resort del pistacho»: una planta de procesado llamada a convertirse en una de las más avanzadas de Europa.
El proyecto no es pequeño. La nueva instalación ha supuesto una inversión de 15 millones de euros, ocupa 7.000 metros cuadrados construidos sobre una parcela de 100.000 metros cuadrados y nace con una capacidad inicial que podrá crecer hasta las 15.000 toneladas anuales. Pero su verdadero valor está en lo que representa: transformar el pistacho en origen, cerca de los agricultores, y evitar que buena parte del valor añadido se escape fuera.
Agróptimum no llega de nuevas a este sector. La empresa ha construido en la última década un modelo integral que va desde la genética y la planta certificada hasta la producción en campo, el procesado industrial y la comercialización. Es decir, controla todo el camino del pistacho: desde que el árbol empieza a diseñarse hasta que el fruto puede acabar en la industria alimentaria o en los lineales del supermercado.
La planta incorpora selección óptica asistida por inteligencia artificial, clasificación mediante láser, detección automática de cuerpos extraños y trazabilidad digital lote a lote. En cristiano: tecnología para separar mejor, controlar mejor y vender un producto con más garantías. Un salto que puede ser decisivo en un mercado cada vez más competitivo y con Europa como gran consumidor.
La ambición es enorme. Agróptimum aspira a liderar el sector en 2030 con una cuota de mercado del 20% y a llevar su propia marca comercial a los supermercados a partir de 2028. Para entonces, España podría alcanzar las 26.500 toneladas de pistacho, con previsiones de llegar a las 55.000 en 2035. Castilla-La Mancha parte con ventaja: concentra alrededor del 77% de la superficie nacional de pistacho y muchas plantaciones aún no han alcanzado su plena producción.
Un pueblo pequeño, un proyecto gigante
El caso de Agróptimum también cuenta una historia muy reconocible en la España interior: la de un proyecto que decide crecer sin marcharse. Su CEO y fundador, Ángel Minaya, apostó por quedarse en Villanueva de la Jara y convertir desde allí una idea agrícola en un referente europeo. Hoy la empresa supera los 20 millones de euros de facturación, cuenta con unos 200 puestos de trabajo y espera incorporar otros tantos en el futuro.
La nueva planta completa además un círculo que el campo castellanomanchego llevaba años buscando: producir, transformar y vender desde aquí. No solo plantar pistachos, sino convertirlos en riqueza, empleo y futuro. Porque detrás de cada línea de procesado hay agricultores, técnicos, jóvenes que pueden quedarse y familias que viven de una industria pegada a la tierra.
El pistacho, que hace no tanto sonaba a cultivo alternativo, se ha convertido en uno de los grandes símbolos de la nueva agricultura regional: más tecnificada, más especializada y con más mirada internacional. Y Villanueva de la Jara acaba de colocarse en el mapa con una instalación que no quiere ser una fábrica más, sino el epicentro de una revolución verde y crujiente.