El presidente de Castilla La-Mancha, Emiliano García-Page
Page se rebela contra el pacto fiscal de Sánchez y Junqueras: «No nos vamos a tragar su modelo de privilegios»
El presidente de Castilla-La Mancha exige una Conferencia de Presidentes y acusa al Gobierno de querer imponer a las autonomías un modelo de «separatismo fiscal» pactado con los independentistas
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha lanzado un aviso directo al Gobierno de Pedro Sánchez por el pacto fiscal alcanzado con los independentistas.
«No nos vamos a tragar el modelo de Junqueras de ninguna de las maneras», ha sentenciado el líder castellanomanchego.
Page insiste en reclamar la convocatoria de una Conferencia de Presidentes para abordar un asunto que, a su juicio, afecta de lleno a la igualdad entre españoles y no puede resolverse de forma unilateral ni en reuniones de trámite.
«Las autonomías merecen respeto»
El jefe del Ejecutivo castellanomanchego defiende que las comunidades autónomas merecen «un mínimo de respeto» ante una negociación que considera clave para el futuro de los servicios públicos y del equilibrio territorial.
En este sentido, critica que el debate pueda despacharse en un Consejo de Política Fiscal y Financiera, órgano en el que, según recuerda, el Gobierno de España «se reserva por reglamento la mayoría».
Para Page, ese foro se convierte así en «una reunión de trámite siempre para ellos», por lo que pide que el asunto se eleve al máximo nivel institucional entre el Gobierno central y los presidentes autonómicos.
Contra el «modelo de privilegios»
El presidente regional ha cargado especialmente contra lo que considera un intento de imponer al resto de comunidades el modelo pactado con los independentistas catalanes.
Según advierte, tramitar al mismo tiempo la financiación autonómica y los Presupuestos Generales del Estado supone volver a situarse «de rodillas» ante quienes, en su opinión, buscan un sistema de privilegios.
Page califica esa propuesta como un modelo de «separatismo fiscal» y ha acusado al Gobierno de querer imponerlo al conjunto de las autonomías. «Es el modelo de privilegios que pactó el Gobierno con Junqueras y los independentistas», denuncia.
Un «tajo» a la igualdad
García-Page también lamenta que este debate llegue, según ha dicho, con «agosticidad» y sin que se haya querido abordar previamente en el Comité Federal del PSOE, pese a las resoluciones del Congreso del propio partido.
El presidente castellanomanchego considera «enormemente grave» que sean precisamente quienes se definen de izquierdas los que puedan «pegar el tajo al principio de igualdad de oportunidades».
Con este nuevo pronunciamiento, Page vuelve a marcar distancia con la estrategia del Gobierno central y se coloca de nuevo entre las voces socialistas más críticas con cualquier fórmula de financiación singular para Cataluña.