Fiestas de Santiago Apóstol de El Carpio de Tajo
El pueblo que honra a Santiago Apóstol con jinetes abrazados sobre caballos engalanados desde hace 442 años
El Carpio de Tajo revive cada 25 de julio unas carreras únicas, nacidas en 1584 y declaradas Fiesta de Interés Turístico Regional
Caballos cubiertos con vistosos adornos, jinetes que atraviesan la plaza abrazados y el sonido inconfundible del tamboril y la dulzaina. Cada 25 de julio, El Carpio de Tajo transforma sus calles en el escenario de una de las tradiciones ecuestres más insólitas y antiguas de España.
La localidad toledana, de apenas 1.948 habitantes y situada junto al río Tajo, celebra del 24 al 27 de julio sus fiestas en honor a Santiago Apóstol. Este año lo hará, además, por primera vez después de que la celebración haya sido declarada Fiesta de Interés Turístico Regional por su extraordinario valor histórico, cultural y etnográfico.
El momento más esperado llega hoy, día 25, con las carreras de caballos enjaezados, una costumbre que hunde sus raíces en 1584 y que ha logrado sobrevivir durante más de cuatro siglos prácticamente fiel a sus antiguos rituales.
Un voto nacido tras una catástrofe
El origen de la fiesta está ligado, según la tradición, a las fuertes tormentas de granizo que arrasaban repetidamente las cosechas del municipio. Ante aquella situación desesperada, los vecinos decidieron buscar un protector abriendo un misal: el santo que apareciera dos veces sería elegido patrón de la villa.
El nombre que se repitió fue el de Santiago Apóstol. Desde entonces, El Carpio de Tajo honra al santo cada 25 de julio y mantiene vivo el voto realizado por sus antepasados. Los primeros estatutos de la Hermandad de Santiago Apóstol ya recogían oficialmente unas carreras que se han transmitido de padres a hijos.
Pero detrás del espectáculo hay meses de trabajo. Las familias cuidan y entrenan a los animales, mientras preparan artesanalmente los trajes de los corredores y los ornamentos con los que se engalanan los caballos. Todo lo que sucede durante la jornada sigue las normas heredadas de los antiguos estatutos de la Hermandad.
Abrazados y al galope por la plaza
La jornada comienza a primera hora con la preparación de caballos y jinetes. Después se sortea el orden de las parejas y la comitiva entra en la plaza acompañada por el tamboril y la dulzaina.
Antes de competir, los corredores dan tres vueltas ceremoniales. Después se colocan detrás de la iglesia y atraviesan la plaza por parejas, intentando mantener los caballos juntos mientras los jinetes se abrazan en plena carrera. No se trata únicamente de llegar rápido, sino de conservar la coordinación, el vínculo entre los participantes y un ritual repetido durante generaciones.
Las carreras están previstas en tres momentos del día: a las 10.00, a las 13.00 y a las 19.00 horas. Entre ellas se celebran la procesión de Santiago Apóstol, la misa, la lectura pública del voto histórico de la villa y la elección del Hermano Mayor del año siguiente.
El Carpio de Tajo conserva así una celebración difícil de encontrar en cualquier otro lugar. Uniendo fe, amistad, artesanía y tradición ecuestre, este pequeño pueblo toledano vuelve cada verano a galopar hacia su pasado sin permitir que desaparezca.