(Foto de archivo) Talgo a su paso por Tobarra sin parada por el cierre de la estación en 1995
El pacto del ferrocarril que exige a Puente reabrir la línea entre Albacete y Murcia con paradas en pueblos
La reivindicación insiste en la influencia directa en empleo, educación y servicios que tendría la reapertura de la línea 320 Chinchilla-Murcia del Carmen-Cartagena con paradas en municipios como Tobarra o Hellín
El avance que trajo el ferrocarril a España se diluye tras años de mala gestión. En los vagones del tren solo tiene cabida el negocio; cuando la rentabilidad se va, el servicio desaparece. El medio de transporte más 'democrático', que marcó el auge industrial del país e impulsó la expansión social, se encuentra gravemente herido.
Las líneas de media y corta distancia mueren. Solo hay cabida para un AVE que no es para todos los bolsillos y que no llega a todas partes. Las vías no siguen un curso geográfico y se dibujan inspiradas en discursos políticos. Bien lo sabe Castilla-La Mancha.
Solo atendiendo a la actualidad más reciente, Cuenca ya no cuenta con ningún tipo de servicio de tren convencional, más allá de la estación de AVE a siete kilómetros de la ciudad. El AVE Madrid-Extremadura parece no confirmar su parada en Toledo, así como tampoco parará en Alcázar de San Juan la alta velocidad del trayecto Madrid-Jaén.
La polémica con la alta velocidad 'opaca' la triste realidad que viven los pueblos de Castilla-La Mancha en su sentenciada desconexión. En noviembre del pasado año, Albacete elevó la voz en su reivindicación por recuperar el tren en los pueblos y el impulso por la conectividad ferroviaria regional. Un nuevo paso. El Pacto Social por el Ferrocarril de Albacete y el Ayuntamiento de Albacete emiten una declaración institucional por la reapertura de la línea ferroviaria 320, que vertebra el corredor Chinchilla-Murcia-Cartagena.
Traer de vuelta un corredor histórico
Manuel Serrano, alcalde de Albacete (d) en la declaración institucional por el Pacto Social del Ferrocarril de Albacete
El Pleno del Ayuntamiento de Albacete escuchaba la declaración institucional emitida por Rosa González, portavoz del Partido Popular, para exigir la reapertura al tránsito de pasajeros de la línea ferroviaria 320. El trayecto vertebra el corredor histórico entre Chinchilla, Murcia y Cartagena.
La estrategia en la que se basa la reivindicación considera fundamental su regreso para municipios como Tobarra o Hellín, entre otros. Además, el Pleno de Albacete refuerza su idea en el impulso que supondría para la provincia en cuanto a empleo, educación, formación y servicios esenciales, contribuyendo a mejorar la calidad de vida de la ciudadanía.
La desfavorecida Castilla-La Mancha en materia ferroviaria vuelve a llamar a la puerta de Óscar Puente y el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible. La petición se sustenta en la obligación de reforzar el compromiso con la movilidad en zonas rurales, situando el interés social y la cohesión territorial por encima de criterios estrictamente económicos.
Además, se solicita al Gobierno de España a que planifique, programe y haga público un calendario de actuaciones orientado a la modernización integral de la línea 320, incluyendo su electrificación y las mejoras necesarias para garantizar un servicio seguro, eficiente y sostenible.
El tren une a Albacete
El Pacto Social por el Ferrocarril de Albacete firmó su compromiso con el apoyo de los ayuntamientos de Albacete, Hellín, Tobarra, Almansa, Chinchilla y Pozo Cañada. La declaración institucional fue promovida por UGT, CCOO y FEDA, para dar voz a las repetidas reivindicaciones ferroviarias de la Plataforma en Defensa del Tren para Hellín, la Federación de Asociaciones Vecinales de Albacete y la Plataforma del Ferrocarril de Castilla La Mancha.
Este eje fundamental histórico urge una 'resurrección' para volver a unir Albacete y Murcia con las paradas intermedias correspondientes en las estaciones del trayecto, con un servicio suficientemente regular y adecuado para el aprovechamiento de ciudadanía.
Necesidad y utilidad para la vida cotidiana
Estación de tren abandonada en Tobarra tras el cese de servicio en 1995
Las inversiones realizadas por ADIF en los dos últimos años han permitido suprimir las limitaciones de velocidad que afectaban a la línea. Esta mejora coincide con la información publicada por la propia entidad en su Portal de Transparencia el pasado mes de enero, donde se indicaba que la infraestructura se encuentra plenamente operativa, lo cual evidencia su capacidad favorable para restablecer el tránsito de viajeros en un trayecto que ya soporta el habitual tráfico de mercancías.
El Pacto Social plantea la conveniencia de avanzar en la modernización de la línea, incluyendo actuaciones como la electrificación del trazado (o los trabajos preparatorios necesarios), la actualización de los sistemas de control y seguridad, la mejora de la gestión de capacidad y la eliminación de cuellos de botella que condicionan la explotación ferroviaria.
En este sentido, se considera especialmente relevante la duplicación de los 27 km de la Variante de Camarillas, inaugurada en 2019 y diseñada para velocidades de 220-250 km/h, lo que permitiría mejorar la fiabilidad del servicio y facilitar los cruces de trenes sin esperas prolongadas.
Asimismo, junto con la reapertura del servicio, se propone revisar horarios, frecuencias y conexiones para que el corredor Chinchilla–Murcia– Cartagena resulte útil para los desplazamientos cotidianos por motivos laborales, educativos o de acceso a servicios.