El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, durante una misa funeral por los fallecidos en el accidente ferroviario

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, durante una misa funeral por los fallecidos en el accidente ferroviarioEuropa Press

Page aplaude «la forma de ser de los españoles» por la respuesta ante la tragedia del choque de trenes en Urda

El presidente de Castilla-La Mancha sigue pendiente de los trabajos de búsqueda en el lugar del accidente y ha querido resaltar la respuesta de los españoles antes de emitir juicios de responsabilidades

España acumula años sumida en concatenación de desgracias. Una realidad a la que ha tenido que acostumbrarse de manera forzada. Aunque la fuerza de la naturaleza haya protagonizado parte de las tragedias, es el Gobierno quien la gestiona y muestra una debilidad que acaba por hartar a la ciudadana.

Así es como un país afronta que 115 personas pierdan la vida en Adamuz y Urda. Dos accidentes ferroviarios evitables, cada uno con causas diferentes, pero con una misma consecuencia: las personas pagan con su vida la ineptitud. Todavía es pronto para señalar, pero las víctimas y sus seres queridos merecen justicia por enfrentarse a un horror fruto del fallo del sistema en conjunto.

Por el momento, un pueblo acostumbrado a la inoperancia política responde. La ola de solidaridad llegó a Urda para tender una mano de auxilio. Los hospitales se llenaron para recibir donaciones de sangre, innumerables personas se esforzaron por localizar desaparecidos y la solidaridad llegó en masa al lugar del impacto. La tragedia acontecida en Toledo golpeó el corazón de toda España, que mira con angustia como un viaje en tren se convierte en una moneda al aire.

Emiliano García-Page ha querido acordarse de la mejor versión de España, que no es otra que mostrada por su pueblo ante la adversidad. El presidente de Castilla-La Mancha ha celebrado esta capacidad bandera del orgullo de una España herida. Su mejor versión para afrontar la desgracia, que deja a un Page tocado y visiblemente afecta sus comparecencias tras el accidente del choque de trenes que se ha llevado, al menos, la vida de 69 personas en Urda.

España unida ante el dolor

Del primer al último eslabón algo falla y una investigación independiente debería arrojar luz, justicia y amparo a quienes sufren sin tener culpa. Page se mantiene en su sitio, al frente de la gestión de la emergencia y del lado de las víctimas. Habrá tiempo de sobra para señalar cada falla de un sistema en el que la responsabilidad no puede caer en una única persona.

Por ello, antes de que el juicio comience, Emiliano García-Page ha querido resaltar la mejor versión de los españoles durante su presencia en la misa en recuerdo de los fallecidos en el accidente.

De este modo, ha valorado la «inmensa solidaridad» ciudadana que se ha evidenciado tras el accidente ferroviario de Urda (Toledo), así como el «estado de ánimo compartido en toda España, en todos sus rincones, independientemente de las ideas de cada cual».

García-Page ha resaltado «la forma de ser de los españoles, la reacción solidaria a la hora de donar sangre, a la hora de colaborar, a la hora de preocuparse y sobre todo a la hora de demostrar sentimiento».

«Es algo que será así a lo mejor en otros sitios, pero en España es de una manera muy evidente», ha subrayado, para a continuación mostrar su apoyo a todas las familias, con su presencia en el oficio religioso en recuerdo de las víctimas, considerando que en un día como el de hoy todos los españoles «se unan en torno al dolor».

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