El pueblo se encuentra en la frontera entre Portugal y España
Curiosidades
Castilla y León alberga al único pueblo de España con dos husos horarios
Este pueblo queda dividido en fronteras, lenguas, husos horarios y hasta en su nombre
El huso horario al que se adhiere un país puede mostrarse flexible dependiendo de los intereses de las regiones. Este fue el caso al final de la Guerra Civil cuando el dictador Francisco Franco decidió alinear el huso horario peninsular español al de Alemania, en vez del del meridiano de Greenwich que era el que nos correspondía geográficamente. Esta singularidad permite casos curiosos como el de Rihonor de Castilla, en Zamora.
Este municipio de 100 habitantes fue parte del Reino de León en la Edad Media, pero, al independizarse Portugal, actuó de escenario de diferentes tira y aflojas entre las dos partes. Más tarde pasaría a formar parte de la provincia de Zamora, y en 1850 se hizo parte del término castellanoleonés de Pedralba de la Pradería. Pero quedaría dividido entre los dos países, siendo parte del término de Bragança en Portugal.
El Instituto Geográfico Nacional (IGN) reconoce al pueblo como uno único junto a su otra mitad, ya en territorio portugués, Rio de Onor. En las disputas por la frontera entre el Reino de León y de Portugal el pueblo quedó dividido pero nunca tuvo una frontera física que lo separase. En el único momento en el que quedaron divididas las dos mitades fue durante la pandemia Covid-19 que Portugal cerró su lado fronterizo. Sin embargo, al pertenecer a dos Estados diferentes, los husos horarios de cada uno aplican a cada lado, GMT+1 en Rio de Onor y CEST en Rihonor de Castilla.
Aunque para la vida cotidiana del pueblo esto no afecta mucho, hay otras muchas curiosidades que impactan a esta población tan limitada como que todos hablen castellano y portugués, que la mayoría de ciudadanos tengan ambas nacionalidades, o que entre ellos apoden a la parte española como «povo de cima» y a la parte lusa como «povo de abaixo». También existió durante muchas décadas el concepto de propiedad comunal: puentes, molinos, casas, campos... pertenecían al pueblo. Hoy en día hay mucha gente que tienen segundas residencias y esa utopía ha ido desapareciendo.
Además hay una lengua común, el rionorés, aunque ya bastante olvidada por la mayoría hay algunas palabras que se conservan en el vocabulario común como auguo (agua), fartura (abundancia), muiñu (molino) y muga (frontera).